Miles de papelillos plateados formaron anoche la alfombra por donde desfilaron cientos de bailarines en el Carnaval Alegría por la Vida 2010, en su novena edición. La fiesta inició puntual. Carrozas y comparsas salieron poco después de las 6:00 p.m. desde los semáforos de Autolote El Chele, pasaron por las inmediaciones del Hotel Seminole y terminaron sus muestras de bailes en los semáforos de la Avenida Rigoberto López Pérez.
El Carnaval se realizó en un ambiente ordenado, puesto que se instalaron mallas que dividieron al público de los bailarines.
Algunas de las comparsas se destacaron por brillantes y coloridos trajes bien confeccionados, a los cuales dio vida la ejecución de coreografías.
La comparsa que simuló las fiestas de Masaya con ahuizotes y vendedores ambulantes incluidos, fue una de las más vistosas y bullangueras, aunque tampoco se quedó atrás la comparsa Las Américas, ganadora de primeros lugares en varias ocasiones.
Hombres en trajes femeninos, otros cubiertos sólo por tangas y delgadas líneas amarillas fluorescentes no faltaron en el colorido desfile. No se quedaron ausentes los cuerpos semidesnudos esculturales, mezclados con otros de estómagos protuberantes. La masa de bailarines fue diversa.
Reina abandonada

Extrañamente, la Reina del Carnaval Alegría por la Vida 2010, Luz Mery Decena, saludó a los asistentes desde una carroza sombría y apagada: la carroza de la Alcaldía de Managua, la cual representó una especie de maqueta gigante de La Chureca, convertida en un lugar con centros de salud, escuelas y una planta procesadora. La idea reflejó el lema del carnaval de este año: Un sueño hecho realidad .
En la carroza, sin una sola luz que le alumbrara ni música que le alegrara, viajó Decena, quien vistió un colorido traje de fantasía.
La carroza del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), lució vistosa y llamativa, recreando al pájaro nacional el Guardabarranco y la flor nacional, el Sacuanjoche en proporciones gigantes, además de las máscaras del Macho Ratón y el Güegüense, de la obra El Güegüense, declarado Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, por la Unesco.
Ésta, entre otras carrozas, tuvieron problemas, puesto que no previeron la altura del tendido eléctrico en las calles por donde circuló el desfile.
Derroche de cultura
Diversos bloques de bailarines representaron bailes típicos de Nicaragua. Las gigantonas y enanos cabezones no podían ser obviados en esta fiesta popular.
“Todos los años, el Carnaval Alegría por la Vida representa una oportunidad para que los nicaragüenses presentemos el mayor número de muestras de arte, cultura y folclor de nuestro país”, dijo Roberto Sánchez, historiador, colaborador de la actividad y espectador.
El Carnaval contó además con la presencia de la Reina de las Tablas del Carnaval de Panamá, Nory Vásquez.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A