Corresponsal/Matagalpa
El “régimen pseudocarcelario” que, según el Ministerio de Salud (Minsa), implican las restricciones a los pacientes internos y a sus familiares o acompañantes para ingresar y circular en las unidades de Salud, especialmente en el Hospital Regional César Amador Molina, de Matagalpa, dejará de ser un problema.
Para lograrlo, el Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) iniciará la eliminación de enmallados, puertas de hierro y otras “barreras” físicas, así como los mecanismos burocráticos que restringen las visitas a los pacientes de parte de sus familiares.
La medida es parte de la campaña Atención con Cariño y Calidad Humana en los Servicios de Salud, impulsada por el Minsa en todo el país y presentada por el director departamental del Silais en Matagalpa, Erasmo Jarquín.
En la presentación de la campaña, Jarquín reconoció que en las unidades de Salud persisten deficiencias reflejadas en quejas que el Silais recibe de la población, entre las cuales mencionó el maltrato a los usuarios de parte de algunos de los trabajadores de la Salud, entre médicos, enfermeras, personal de farmacia, de limpieza y miembros del Cuerpo de Protección Física (CPF).
Según el funcionario, la campaña pretende sensibilizar al personal de Salud para que brinde una “acogida amable y calurosa” a quienes acuden a las unidades de Salud, “sea como enfermos, solicitantes de atención preventiva, acompañante o visitante”.
Asimismo, el Minsa plantea reorganizar los servicios para reducir los tiempos de espera de los pacientes y, de acuerdo con Jarquín, “se debe priorizar los servicios de emergencias, consultas externas, servicios de laboratorio y radiología”.
La campaña procura, además, la revisión sistemática del abastecimiento de medicinas a las unidades de Salud y el suministro de los medicamentos a los pacientes, porque, Jarquín reconoció que “no se entrega todo lo que se receta”.
El funcionario precisó que todavía existe la “cultura de mercado” de la Salud, al prescribir medicamentos en nombres comerciales y cuando los médicos mandan exámenes, estudios o procedimientos no disponibles en la unidad de Salud, sin la debida respuesta de coordinación para realizarlos en las unidades del sistema que sí cuenten con esos servicios.
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