Los habitantes de residencial Palmanova, ubicada de la entrada principal a Veracruz cuatro kilómetros al Norte, estaban alarmados por la muerte de uno de los vigilantes de esas viviendas, identificado como Rodrigo Salomón Pineda Silva, de 30 años, cuyo cuerpo fue encontrado un área montosa.
El joven, originario de la comarca San Joaquín, del municipio de Nindirí, fue encontrado muerto a la 1:40 de la madrugada de ayer cerca del puente de esa residencial, producto de un escopetazo que recibió en el pecho y el abdomen.
Según Hilario Pineda, hermano del ahora occiso, éste tenía seis meses de trabajar en ese lugar y la última vez que lo vieron fue el pasado lunes en la noche. Además señaló que no tenía idea de por qué lo mataron, pues no tenía ningún enemigo.
Vigilantes del lugar manifestaron a la Policía haber escuchado el impacto de tres balazos, pero no fue sino hasta en la madrugada que se dieron cuenta del hallazgo del cadáver, que fue llevado al Instituto de Medicina Legal (IML) para realizarle la autopsia.
El jefe de la Policía de Nindirí, comisionado Ernesto Guillén, dijo que están investigando el caso y prometió resultados en menos de 24 horas.
Añadió que hasta el momento no se tenía conocimiento de ningún robo o asalto a las casas del residencial.
Sin embargo, la escopeta del vigilante no fue encontrada en el lugar, al igual que la bicicleta en que se transportaba. El comisionado Guillén mencionó que se va a elaborar un plan de investigación para dar con el paradero de los autores del delito.
La madre adoptiva del joven fallecido, Teresa de Jesús Pineda, pidió a las autoridades policiales que se hiciera justicia para con su hijo, a quien crió desde los catorce años, dándole estudio y alimentación después que su madre biológica falleciera.
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