WASHINGTON/AFP
El avión caza estadounidense de última generación, el «Joint Srike Fighter» (JSF), que será entregado a las fuerzas armadas de Estados Unidos y sus aliados, podría costar 100 millones de dólares por unidad, dijo una funcionaria del Pentágono este jueves.
Esto significaría que el costo final doblaría la estimación inicial cuando se otorgó el contrato del que hasta ahora es el programa militar más caro del Pentágono.
Christine Cox, directora de la Oficina de Evaluación de Costos y Programas del Departamento de Defensa, dijo que ante el Comité de las Fuerzas Armadas del Congreso que «el programa actual (…) costará entre 80 y 95 millones de dólares (al precio de 2002)».
Esto equivaldría a entre 95 y 113 millones de dólares por unidad al precio actual, se quejaron los legisladores.
El avión, también conocido como el F-35, significaría un gasto de 300.000 millones de dólares a Washington, que espera comprar 2.400 unidades para renovar sus flotas de aeronaves en la Fuerza Aérea, la Marina y la Infantería de Marina.
El JSF es fabricado por Lockheed Martin y debería estar listo en 2016, bastante más tarde que el plazo original de 2012.