“ Fue rápido y sin dolor”, bromeó Luis Enrique una vez terminada la conferencia de prensa, sobre la sencillez y sin mayores sobresaltos conque se llevó a cabo la reunión con los medios de prensa. Ayer por la mañana fue la primera vez que el salsero habló en público desde que pisó su tierra el pasado lunes para ofrecer dos conciertos como parte de su gira Ciclos.
Vistiendo de negro con un estilo juvenil, que bien podría ser tachado de medio roquero, y con los cabellos lisos parados en punta de manera despreocupada, Luis Enrique lució juvenil. Amable, tranquilo y accesible también.
“Sí queríamos tener éxito, sí entendí desde que me junté con el señor Sergio George (productor de Ciclos), que íbamos a hacer un gran disco, pero no sabíamos que iba a ser de esta manera”, confesó el artista.
“Yo no sé mañana no la querían grabar, el que peleó por ella fui yo. Es una canción que parecía muy común, sin embargo yo vi otra cosa dentro de la canción, pero jamás pensé que iba a ser tan grande como ha sido”, recalcó.
¿Qué es lo que más extrañabas de estar en Nicaragua?Esta conexión. Son 32 años de estar fuera de Nicaragua. He venido durante estos últimos diez años con mucha más frecuencia y creo que poquito a poco se ha dado esta reconexión con mi familia, con mi país. Me alegro muchísimo de estar acá compartiendo con todos mi éxito, que a la misma vez es el éxito de nuestro país, porque no hay nada más rico que positivamente nombren a Nicaragua a través de lo que uno hace. Y yo no soy el único artista que lo ha logrado.
¿Cómo ves la situación actual de Nicaragua?He estado trabajando y preparando el show, pero entiendo y quiero creer que las cosas siempre van en pro de ser mejores… quiero creer que a través de los jóvenes vamos a poder hacer una Nicaragua mejor.
¿En qué se traduce haber ganado premios tan importantes como los Grammy latinos o el Grammy estadounidense?Se traduce en mucho trabajo, han sido 21 años de arduo trabajo. No es una industria fácil, es muy competitiva y si le añades que soy nicaragüense y no soy puertorriqueño, y que no soy cubano, y que hago una música que supuestamente, entre comillas, no me pertenece culturalmente hablando, pues incurre en más esfuerzo. Tienes que demostrar cosas mucho más que cualquier otra persona que sea de estos países y haga lo que yo hago.
¿Esos frutos, esa fama y éxito con este disco también se traduce en plata?Eh, sí, por supuesto, trabajar te da dinero, o sea, tienes que ir a buscarlo, tienes que trabajar para que eso se te pueda dar…. Pero sí, claro, por supuesto, el esfuerzo de alguna manera se ve premiado por la parte económica.
¿Cómo te ven los demás artistas ahora que ganaste estos premios?Pues creo que igual. Sigo teniendo los mismos amigos de siempre, hay muy pocos amigos que hacen lo que yo hago. Mis amigos son los de siempre, que me conocieron cuando no era famoso y los que seguirán conmigo hasta el día que sea.
Recientemente falleció el cantautor Salvador Cardenal, ¿qué impresión tenías de él?Salvador era y seguirá siendo uno de los grandes cantautores de nuestro país. Su discurso era consecuente con su vida. Eso siempre me impresionó, que Dios lo tenga en la gloria.
¿Qué hace Luis Enrique en un día normal?No hay días normales ¿eh? (ríe). Pero bueno, cuando tengo tiempo libre intento por todos los medios estar con mi hijo, es importante para mí estar a solas, en mi silencio, en mi espacio, pero sobre todo, hacer lo que mi hijo quiere hacer.
¿Qué haces para mantenerte joven?No sé… eh, desvelarme (ríe) que es lo que uno hace, porque en esta historia no paras de desvelarte. Pero nada… tratar de comer sano, no soy una persona con vicios. Hay que ir madurando con dignidad y si hay salud, eso es mucho más fácil.
Más sobre El Príncipe de la Salsa
Color favorito: Azul.
Fruta favorita: Sandía.
Último disco que escuchaste: ¡Ufff! ¡El mío! (Ríe)
Último libro que leíste: Once minutos de Paulo Coelho.
Día más feliz: Haber compartido con mi hijo mis premios.
Decepción más grande: Hay unas cuantas… lo que más me decepciona es la injusticia
Si no fueras cantante serías... Periodista.
Manía oculta: Antes de subir al escenario, una pastillita para la garganta.
Vicio oculto: Seguirá oculto.
¿Cómo dormís? He dormido sentado, de pie, en carros, en aviones, de todo.
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