¿Valdivia al quirófano?

Equipado con el mejor instrumental físico entre todos los prospectos nacionales, Francisco Valdivia debería ir ahora en ascenso en el sistema de Ligas Menores de los Marineros.


Por Edgard Rodríguez C.

Equipado con el mejor instrumental físico entre todos los prospectos nacionales, Francisco Valdivia debería ir ahora en ascenso en el sistema de Ligas Menores de los Marineros.

En lugar de eso, podría ir hacia el quirófano.

Dotado de un físico atlético que se levanta a 6’4 pies del piso, con 195 libras bien distribuidas y una madurez llamativa para un joven de su edad, Valdivia ha sido depositario de enormes esperanzas en el beisbol profesional.

No obstante, el año pasado, cuando intentaba iniciar su carrera en la Liga de Novatos de Arizona, se le presentaron problemas en el codo y su labor se vio reducida a siete juegos, en los que acumuló récord de 0-1 y 9.95.

De acuerdo a reportes, el nica probablemente se puso mucha presión encima, en un intento de probar que valía los 726 mil dólares que Seattle entregó por su firma. Al final, se lastimó el codo y perdió la mayor parte del año.

Esta vez, volvió a viajar y su brazo parecía recuperado. La velocidad regresó y sus disparos volvieron a contonearse como en el pasado, pero de nuevo se ha lastimado y quizá requiera de cirugía, de acuerdo a informaciones proporcionadas por Seattle.

No sería la primera vez que un nica es intervenido en su brazo. Desde Albert Williams para acá, hay una larga lista de pinoleros operados. Uno de ellos es Gonzalo López, quien ha vuelto a lanzar fuerte con el equipo de Las Segovias en el actual torneo.

Valdivia sigue siendo joven. Hasta la próxima semana (19 de marzo) llega a 17 años y aunque la nueva dificultad lo ha golpeado emocionalmente, se afirma que está listo para luchar, independientemente de si es operado o no.

Cuando asomó como un prospecto de la mano de Alex Torres en Sébaco, Valdivia llegó a lanzar hasta 93 millas con regularidad, y se asegura que luego creció hasta 95, ya en las sucursales de los Marineros, quienes ganaron la apuesta por sus servicios.

Grandes lanzadores como Mariano Rivera, por ejemplo, han tenido difíciles inicios y hasta más de una intervención quirúrgica. Sin embargo, no se marchitaron y siguieron con la esperanza de recuperarse hasta conseguirlo.

Ojalá Valdivia tenga esa determinación y podamos verlo en el futuro, escribiendo una historia admirable con ese mismo brazo que ahora necesita ir al taller de reparación.

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