WASHINGTON/ AFP
El Presidente de El Salvador, Mauricio Funes, consideró ayer martes en Washington que la mejor forma de normalizar la situación de Honduras es reintegrarla a la OEA, lo que puede suceder antes de la Asamblea General del organismo en junio.
Los mandatarios de América Central ya están planificando una reunión para decidir el retorno de Honduras al Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), del cual también fue separado tras el golpe de Estado de junio pasado, dijo Funes en Washington, donde realiza una visita oficial.
“La mejor forma como podemos contribuir a que se normalice la situación en Honduras es integrando nuevamente a Honduras en el SICA y la OEA”, dijo Funes, quien el lunes fue recibido en la Casa Blanca por Barack Obama, con quien habló entre otras cosas de Honduras.
“Hemos conversado con diferentes países, con el propio secretario general de la OEA, para que en la próxima reunión ya Honduras esté integrada”, dijo el mandatario salvadoreño.
La Organización de Estados Americanos (OEA) realizará su Asamblea General anual del 6 al 8 de junio en Lima.
Funes dijo que desde América Central se están enviando “señales” para reinsertar a Honduras: el 15 de marzo se reunirán en El Salvador Funes, el hondureño Porfirio Lobo y el guatemalteco Álvaro Colom, con las respectivas cámaras de comercio, para normalizar el intercambio comercial entre los tres países. Dos días más tarde seguirán las negociaciones en Guatemala, afirmó.
Funes estimó que Lobo, que asumió en enero, ha dado “señales” de avanzar hacia un fortalecimiento de la institucionalidad.
El anuncio la semana pasada de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, de que Estados Unidos reanudará la ayuda financiera a Honduras suspendida tras el golpe es “lo mejor que le puede ocurrir a Honduras”, dijo.
El mandatario se reunió la tarde del martes con la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, así como con el líder demócrata del Senado, Harry Reid.
A ellos, así como a Obama, el Presidente les manifestó su apoyo a la reforma migratoria en Estados Unidos, donde viven unos 2.5 millones de salvadoreños.
Admitió que “el ambiente político no es el apropiado”, para discutir esa reforma este año, por lo que solicitó a Obama que Estados Unidos renueve el Estatuto de Protección Temporal (TPS) que beneficia desde 2001 a 247,000 salvadoreños con permisos de residencia y trabajo.
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