Un coro de pájaros amigos cantores despidió ayer al “Guardabarranco inmortal” con un emotivo concierto que llenó de sentimiento el entierro del artista. El cantautor Salvador Cardenal Barquero fue sepultado en tierra fértil. Él es ahora una semilla verde que hará florecer el mensaje con el que aró el aire y por el que se convirtió en un “guerrero del amor”.
La misa campal estuvo coronada de mensajes ecológicos dentro de la homilía, como el de sembrar un árbol en honor a la vida, en honor a la lucha del pájaro cantor.
Su familia, amigos y admiradores lo acompañaron en la caravana fúnebre que lo llevaría a Jardines del Recuerdo, lugar donde descansa su cuerpo y del que según su hermana, Katia Cardenal, se desprenderá el espíritu del corazón de niño.
LA PRENSA/U. MOLINA