ZONA DE STRIKES
Con Ronaldo Peralta nos pasó casi igual que con Marvin Benard: lo conocimos cuando ya estaba en las Ligas Mayores.
De pronto, un muchacho, surgido de entre nosotros, forjado en el Colegio Centro América y pulido en la Universidad de Santo Domingo, estaba convertido en la autoridad del beisbol de Grandes Ligas para América Latina.
Y mejor que eso, fue que Peralta se convirtió desde ese momento en un gran aliado del beisbol nacional, al que respaldó de diversas formas, mediante donaciones, capacitaciones para entrenadores y múltiples sugerencias.
De acuerdo con un reporte de la propia Major League Baseball (MLB), durante la estadía de Peralta al frente de la oficina en Dominicana, Nicaragua recibió al menos 330 mil dólares en donaciones, más clínicas para entrenadores y visitas de astros del beisbol.
Pero más que eso, habíamos descubierto a un amigo, a un valioso aliado para todos los proyectos relacionados con el beisbol, que no escatimó esfuerzos para ayudar a su país, pero dentro de las normas establecidas por MLB, de expandir el interés por el juego en todo el planeta.
Sin embargo, MLB ha dispuesto replantear sus funciones en la oficina de República Dominicana y bajo la dirección de Sandy Alderson harán una serie de reacomodos y Peralta no estará más en ese equipo, de acuerdo a un correo que hizo llegar a sus amigos este lunes temprano.
Debido a su experiencia y conocimientos, Peralta tuvo una serie de ofertas en el pasado de clubes de Grandes Ligas, pero siempre decía que necesitaba dejar bien establecidas las relaciones de MLB con Nicaragua, antes de moverse en otra dirección. Pero ese momento llegó ahora.
Incluso, una de las últimas indicaciones de Ronaldo para su asistente, Osiris Ramírez, fue realizar 40 copias de un vídeo de Joe Torre sobre beisbol y hacerlo llegar a Nicaragua, donde será distribuido para la instrucción de pequeñas ligas, como lo había prometido hace unas semanas.
Así que ahora, que Ronaldo emprende una nueva jornada, quiero pensar en que desde su nueva posición, vamos a ganar un nuevo aliado, que seguirá comprometido con el desarrollo del beisbol nacional, justo como lo probó cada día desde su puesto.
A veces se cierra una puerta, pero luego se abren dos. Esperamos que así sea.
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