Los dirigentes del Movimiento de Productores y Comerciantes Asalariados del Norte, mejor conocido como No Pago, enviaron ayer una carta al presidente Daniel Ortega con la firma de cinco mil de sus seguidores, solicitando no vetar la Ley Moratoria.
En la misiva le hacen saber que vetar la ley sería desconocer los compromisos que el mismo Ortega y sus diputados asumieron cuando impulsaron la moratoria.
Advierten que de no poner en vigencia la ley, retornarán las protestas y tranques en las principales vías de acceso a zonas productivas, y a las afueras de las sucursales de las microfinancieras.
De esta manera a Ortega se le aumenta la presión por decidir sobre el futuro de la Ley Moratoria, porque igual las microfinancieras, los bancos y sectores privados le están pidiendo el veto ante la inestabilidad causada en el Sistema Financiero Nacional, ya que se le han cancelado las líneas de crédito de parte de los proveedores de fondos internacionales a las financieras.
En la carta a Ortega, leída ayer por Omar Vílchez, principal líder del grupo, acusan a los representantes del sector privado de desatar “una agresiva campaña de desinformación”.
Criticaron igual a los funcionarios de Gobierno que han expresado su rechazo público a la moratoria. Antenor Rosales, presidente del Banco Central, y Bayardo Arce, asesor económico, externaron su desacuerdo con la Ley porque no contribuye a la bienandanza de la economía.
Los dirigentes del Movimiento de morosos que son respaldados por la Red Nacional de Defensa de los Consumidores, rechazaron que con esta iniciativa se promueva la cultura del no pago, y afirman que por el contrario establece “un mecanismo equilibrado que permitirá alcanzar un arreglo con las microfinancieras en condiciones justas”.
Esta ley da un plazo de 120 días para renegociar las deudas entre financieras y deudores, en una tasa de interés del 16 por ciento. Además suspende los juicios y embargos durante la negociación.
“EN DIOS Y EL PRESIDENTE”
Omar Vílchez dijo que a los bancos, financieras y empresarios “lo que les asusta es que el Estado intervenga en estos asuntos” porque si llega a estar vigente la moratoria, pasará con facilidad la Ley de Tarjetas de Crédito y la que regula a las microfinanzas.
“No descalabra el Sistema Financiero, porque en ningún lado dice que van a condonar las deudas (…) Cuando entre en vigencia todos los deudores miembros del Movimiento de Productores del Norte vamos a ir a hacer filas a las microfinancieras a negociar porque ésa ha sido la posición desde el inicio”, afirmó Vílchez.
Por eso confía “en Dios y en el Presidente (Ortega), porque el Presidente públicamente ha estado a favor de la renegociación. Por eso estamos claros que no va a vetar la ley”.
Ricardo Osejo, promotor de la Red, acusó al sector privado de causar una falsa alarma de inestabilidad en el Sistema Financiero “porque quieren que en este país no exista ley para la gente pobre, sino sólo para los ricos y poderosos”.
En la carta le recuerdan a Ortega que en abril del 2008 se firmaron acuerdos en Río Coco entre el Movimiento y el Gobierno a través del presidente ejecutivo de Inifom, Edward Centeno, donde se comprometió a gestionar las flexibilidades de las políticas crediticias de las financieras.
“Y sería un error político de cualquier mandatario dejar en indefensión a 25 mil familias que perderían sus propiedades y queden en la calle”, dijo Ricardo Osejo.
CANCELAN FONDOS
Por su parte, la Asociación de Instituciones de Microfinanzas (Asomif) espera el veto porque ya sus fondeadores internacionales les notificaron que no les van a renovar las líneas de crédito por el alto riesgo a la inversión que existe actualmente en Nicaragua.
Patricia Padilla, secretaria ejecutiva de Asomif, afirmó que a finales de año pasado, todos los acreedores congelaron los desembolsos. “Significó 60 millones de dólares y este 2010 nos toca pagar 70 millones, y también se nos van a congelar, significa que son 130 millones de dólares que dejaremos de recibir”, afirmó Padilla.
Como consecuencia, agregó, van a recortar el acceso de crédito a los 130 mil clientes que son buena paga; entre ellos pequeños agricultores, 80 mil mujeres, porque contar con 130 millones de dólares menos en nuestras carteras es un asunto grave”.
NERVIOSISMO EN REGIÓN
A la Red Centroamericana de Microfinanzas (Redcamif), afirmó el director ejecutivo, Iván Gutiérrez, preocupa que este movimiento de no pago se repita en el resto de la región y ponga en peligro la cartera de 650 millones de dólares que manejan las cien instituciones de microfinancieras.
Sostiene que sí promueve una cultura de no pago, porque “independientemente de los términos en la ley, se reconoció a un movimiento deudor sin interés de buscar arreglos”. Además, dijo, los fondeadores externos ven una mala señal porque piensan que arriesgan sus fondos, porque si sucedió en un país, puede repetirse en otros que los Parlamentos cambien las reglas e intervengan en los contratos, y eso les crean inseguridad y se aumenta el riesgo de dos formas, reduciendo los fondos que prestan a nuestros países y elevando la tasa de interés.
Papa caliente
La Asamblea Nacional remitirá hoy a Daniel Ortega la Ley Moratoria, quedando éste entre la espada y la pared porque tendría que resolver en un máximo de 15 días si veta la ley y provoca al grupo No Pago con quien simpatiza; o la coloca en vigencia y enfrenta una crisis en el sistema financiero local e internacional, y problemas para mantener el programa económico con el FMI.
(Colaboración Ludwing Loáisiga).
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