LA PRENSA/H. ESQUIVEL.
De un lienzo con fondo blanco surge la imagen de una mujer, cuyas manos son cubiertas por unos gruesos guantes rojos que indican que ya está lista para entrar al ring de boxeo.
La descripción de esta pintura exalta la fuerza interior de las mujeres nicaragüenses. Su autora, Zenelia Roiz, retomó su camino al mundo pictórico el año pasado, cuando realizó una visita a su amigo Andrés Lazar en la ciudad de Londres, Inglaterra.
“Él me dio mi espátula y me instó a continuar con mi talento ya dormido, por una extraña razón hice caso a su consejo y aquí estoy mostrando parte de mí nuevamente”, contó Roiz.
- La exposición Oxígeno Desnudo estará abierta al público a partir del 8 de marzo en Galería Códice, ubicada del Hotel Colon 1 c. al sur, 2 y media arriba.
[/doap_box]
Cuando la sala de la casa de Zenelia está completamente vacía, se convierte en un taller de sueños, inspiración y colorido. Su mente se transporta a otro lugar y deja que la mano se encargue de expresar sus emociones.
“El arte es algo que me nutre, no puedo dejar de hacerlo, es mi medio de comunicación”, se refirió extasiada.
El lunes próximo se conmemora el Día Internacional del Mujer, ocasión que aprovechó la artista para mostrar su exposición Oxígeno Desnudo.
“El nombre con el que titulé mi cuarta presentación es una especie de feng shui interno, fuerza y buenas vibras, los personajes sin ropa demuestran libertad y esa limpieza interna que todos necesitamos”, indicó Roiz.
TALENTO AL DESCUBIERTO
La exhibición está compuesta por 15 cuadros elaborados con la no muy común técnica de la espátula. A través de los cuadros hace un recorrido por las distintas facetas de la vida de la mujer evidenciados por los distintos colores eléctricos y trazos bien definidos.
La fotografía desnuda de la periodista Aurora Sánchez “La Cachorra” corriendo por la playa formará también parte de esta manifestación artística.
“Esta expresión gráfica demuestra lo luchadora y decididas que somos las mujeres, quienes no permitimos ser derrotadas bajo ninguna circunstancia”, señala la pintora.
SU MÁXIMA OBRA, SU HIJO
Detrás de sus cuadrados anteojos se ocultan muy bien sus recorridos 38 años de edad. Zenelia es dueña de su propia empresa de producción audiovisual, la cual ha tenido que combinar muy bien con su faceta de madre. Según confiesa, su pequeño hijo Leonardo ha adquirido una fascinación por el arte produciendo de su imaginación uno que otro cuadro.
“Él es mi mayor admirador, lo reconozco, le enseño mi trabajo y si da un sí estoy completamente satisfecha”, finalizó orgullosa.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 B