MONTEVIDEO/ EFE
José Mujica reafirmó ayer su compromiso con la integración regional con un contundente “somos Mercosur hasta que la muerte nos separe”, durante su discurso de investidura como presidente de Uruguay.
“Mercosur es hasta que la muerte nos separe y esperamos una actitud recíproca”, afirmó Mujica ante varios presidentes latinoamericanos que acudieron al acto solemne que se celebró en el Parlamento de Montevideo.
El Mercosur está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Venezuela en proceso de integración formal.
En su primer discurso frente a la Asamblea General (senadores y diputados) y en presencia de los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Paraguay, Fernando Lugo; de Bolivia, Evo Morales; de Colombia, Álvaro Uribe; de Ecuador, Rafael Correa, y de Venezuela, Hugo Chávez, así como de la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, y el príncipe Felipe de Borbón, Mujica reafirmó su compromiso con el proceso de integración regional.
Entendió la presencia de los jefes de Estado como “un compromiso con la democracia” y dijo: “Es bueno sentir cara a cara ese respaldo”.
Afirmó que su Gobierno, el segundo de izquierda en la historia de Uruguay, va a darle “lo máximo posible” en cuanto a recursos al gasto social.
“Actualmente el 2 por ciento de los uruguayos vive en la indigencia, lo que es una vergüenza nacional”, dijo Mujica en su mensaje de investidura.
“Uno de cada cinco uruguayos son pobres, pero al país le va bien. Uruguay está avanzando a dos velocidades”, agregó, en referencia a la pobreza; “eso no es justo, pero además es peligroso”.
Mujica, que antes y durante la dictadura que gobernó Uruguay entre 1973 y 1985 estuvo preso en duras condiciones, afirmó que las Fuerzas Armadas “están llenas de pobres” y señaló su compromiso para apoyar a los soldados con planes de vivienda y mejorar sus salarios.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A