LAKELAND, FLORIDA/AP
Miguel Cabrera quiso aclarar un par de cosas relacionadas con el escándalo que protagonizó al final de la pasada temporada justo antes que sus Tigres de Detroit cediesen el título de la División Central de la Liga Americana a los Mellizos.
Lo primero, el venezolano asegura que ya no bebe. Y también enfatizar que no es un alcohólico.
“Ustedes se ponen a escribir en el diario ‘alcohólico’ y eso no es correcto”, dijo el primera base de Detroit el lunes previo al inicio de un entrenamiento. “No sé cómo explicarlo, pero no es un problema de alcohol”.
- El mánager de los Tigres, Jim Leyland, se ha mostrado impresionado por la decisión de su cuarto bate de encarar el asunto en público.
Sé que lo que hice estuvo mal, pero no se podía esconder, declaró Cabrera. Era una realidad, así que tuve que actuar como hombre y decir la verdad. Decir que cometí un error y que me esforzaré en la temporada para ser mejor.
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Hace cinco meses, Cabrera se fue de 4-0 y dejó a cinco corredores esperando remolque en una derrota 5-1 ante Chicago. Ese juego arrancó casi 12 horas después que el gerente Dave Dombrowski tuvo que ir a una estación de policía para recogerlo después de verse involucrado en una pelea con su esposa, al parecer tras una salida nocturna.
Cabrera, cuyo contrato con los Tigres asciende a los 152.3 millones de dólares, tenía 0.26 en la prueba sobre presencia de alcohol en su organismo, tres veces sobre el límite legal en Michigan para poder conducir.
El venezolano se disculpó con sus compañeros por emborracharse en un fin de semana en el que los Tigres desesperadamente buscaban retener el liderato de su división. Al final se quedaron sin banderín al perder un juego de desempate contra Minnesota.
Después de lo ocurrido, el jugador de 26 años pasó buena parte del receso recibiendo tratamiento. Dice que dejó de beber y que no lo echa de menos.
“Cuando quieres algo y sabes que lo que estás haciendo está mal, pues tú mismo dices que esto no está bien, esto no me va a ayudar en mi trabajo”, dijo. “Así que lo primordial es pensar primero en lo tuyo. Ayudarte a ti mismo para entonces ayudar a los demás”.
Luego que habló con la prensa sobre su rehabilitación en enero pasado, Cabrera llegó a la pretemporada la semana previa con el deseo que retomar una carrera en las Grandes Ligas que durante un efímero momento estuvo en ascuas.
“Me sentí tranquilo en poder hablar sobre todo debido a que yo creo que no se pueden esconder las cosas. Algún día se destapan”, indicó. “No podía esconder lo que estaba haciendo, no le puedo mentir a la gente cuando todos se están dando cuenta. Si me pongo a preocupar sobre lo que la gente anda diciendo, entonces voy estar con la cabeza en otra parte. Yo no quiero eso. Quiero hacer todo lo posible para jugar pelota”.
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