Por Erika Gertsch Romero.- El diputado por la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) , Enrique Quiñónez asegura cargar con un gran peso en su consciencia y es el de haber participado en la reelección de Roberto Rivas en el 2005.
«Debo reconocer que muchas veces me dejé llevar no por la inteligencia sino por intereses partidarios, y estoy arrepentido», expresó el diputado en una entrevista que se publica hoy en Domingo.
Los errores cometidos por el legislador cuando fungía como jefe de la bancada del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) tienen nombres y apellidos: Arnoldo Alemán y Miguel Obando y Bravo, y un beneficiario: Roberto Rivas.
El 2 de junio del 2005 el magistrado Roberto Rivas asumió nuevamente como presidente del poder electoral por la vía de la reelección. Han pasado cinco años y el diputado Quinónez asegura que no hay día en que no se arrepienta de haber sido partícipe de la reelección de Rivas, por disciplina partidaria con el ex presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán.
Rodeado de rumores que lo ubican del lado del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el diputado liberal, declará en la entrevista que «no le interesa negociar» con el partido de gobierno y que tampoco piensa votar por «esos magistrados sinvergüenza del Frente Sandinista».
Quiñónez no quiere que «el error» vuelva a repetirse, por eso reta a sus compañeros de bancada a firmar una carta de compromiso que consiste en dejar el cargo como legislador si pactan con el FSLN.
Según el diputado, esta decisión le haría mucho daño a los liberales y a todos los partidos «que decimos ser oposición». Tomando en cuenta las denuncias de fraude en las elecciones municipales de noviembre de 2008 y los atrasos e irregularidades en la emisión de cédulas de identidad.
Lea la entrevista en Domingo.