Este es correo del comandante “Edgard Tovar”, según RCN
El programa televisivo Noche, de la televisora colombiana RCN, reveló un supuesto plan para asesinar a Nubia Calderón Trujillo, alias “Esperanza”, una de las representantes claves de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Ecuador, que se encuentra asilada en Nicaragua desde agosto de 2008.
Con base en sus contactos con la inteligencia militar colombiana, Noche obtuvo un correo recuperado de la computadora del guerrillero “Edgar Tovar” (Ángel Gabriel Lozada García), muerto en combate el pasado 20 de enero.
El correo es firmado por “Edgar T. Julián C.”, al que las fuentes colombianas identifican como el jefe mencionado.
Igual que pasó con los de la computadora del comandante Raúl Reyes, segundo jefe de la organización, los correos de este fallecido contienen también, al parecer, valiosa información sobre el plan del crimen y los entretelones que movieron supuestamente al presidente Daniel Ortega para acoger de modo rápido en el país a Calderón.
Tovar manejaba informes de primer nivel. Hasta su muerte, se desempeñó como el jefe del frente 48 de las FARC y era el encargado directo del negocio del narcotráfico en la frontera entre Colombia y Ecuador, donde usualmente se movía con sus tropas.
Tovar basa su plan en sospechas de que “Esperanza” contaría detalles del financiamiento que hacía la guerrilla a la campaña electoral de Rafael Correa, un señalamiento que éste ha negado en el pasado.
Pero, además, la guerrillera haría las infidencias a la Central de Inteligencia Americana (CIA), a la Agencia Antidrogas Estadounidense y a la dirección de inteligencia colombiana.
Así que, alertado, Tovar ideó un plan para acabar con ella valiéndose de una enfermedad grave.
“Resulta que a Esperanza en los exámenes que le han practicado le descubrieron, entre otros problemas de salud, un cáncer agresivo, lo que significa que le quedaría poco tiempo de vida. A ella la están atendiendo en un hospital militar, médicos del Estado de absoluta confianza”, empieza a decir Tovar.
“Acá nosotros después de una profunda reflexión y teniendo en cuenta que la cuestión es de extrema gravedad, se nos ocurrió la idea de que se le practique la eutanasia y la cosa quedaría como algo natural, producto de la enfermedad”, propuso Tovar.
De acuerdo con esa comunicación, antes de llegar a esa decisión desecharon una propuesta de Ortega.
El Presidente de Nicaragua supuestamente les propuso entregarla a la Cruz Roja Internacional o al organismo para los refugiados ACNUR.
DETALLES CURIOSOS
La información recogida en el documento está matizada con detalles curiosos que, comparados con los hechos ocurridos en los días del asilo, abren innumerables dudas.
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En su carta del 20 de agosto de 2008, Tovar explica que los servicios de inteligencia colombianos se enteraron del traslado de la guerrillera a Managua y, obligado por eso, Ortega tuvo que ofrecer declaraciones.
Apenas tres días antes, un calmado Ortega había revelado que asilaban a Calderón y luego tomó una posición defensiva que quizás se explique hasta ahora.
LA VERSIÓN PRESIDENCIAL
Ortega dijo que informaba del asilo antes que “el ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, comience a inventar hechos sobre algo que es eminentemente humanitario”.
“Somos respetuosos de los derechos humanos, le hemos dado acogida y se encuentra hospitalizada en Nicaragua para sacarle los charneles (esquirlas) y atenderla de una enfermedad que la ha atacado durante varios años”, explicó Ortega.
Nunca, en cambio, detalló si esa enfermedad era cáncer, que al final, en el plan de Tovar, sería la solución a la amenaza.
ELLA ES DE MUCHO PESO
Calderón tampoco era cualquiera en las filas de las FARC. En la práctica fungió como la relacionista pública de Raúl Reyes y sobrevivió al bombardeo del campamento que tenían los guerrilleros en Ecuador, cuando el Ejército colombiano acabó con la vida del número dos de las FARC en marzo de 2008.
De hecho, Calderón fue una de las tres sobrevivientes a quienes Ortega protegió al menos en público, aunque ahora su destino es un misterio.
A diferencia de las otras guerrilleras asiladas, Ortega nunca se presentó en público con “Esperanza”. Ahora con la revelación, las suspicacias son mayores.
NADIE ACLARA NADA
El subdirector del Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños, general Hugo Argüello, no hace nada para disminuir las dudas.
Consultado anoche, negó que ella hubiese sido paciente del hospital, tal como indica el informe de Tovar.
En el Hospital Carlos Roberto Huembes tampoco saben nada. El comisionado Julio Paladino, médico personal de Ortega y director del centro hospitalario, sugirió que preguntáramos en el Hospital Alejandro Dávila Bolaños.
CANCILLER CALLA
Aunque en el correo se menciona que en la reunión con Tovar participó un embajador nicaragüense y otro tipo al que llaman únicamente como “Nacho”, Cancillería no dijo nada sobre la revelación.
El Ministro de Relaciones Exteriores, Samuel Santos, se excusó de ofrecer declaraciones porque aseguró que viajaba en un avión cuando lo contactamos en la tarde.
Lo mismo dijo Jacinto Suárez, secretario de relaciones internacionales del FSLN y presidente del Parlamento Centroamericano.
Los supuestos vínculos de la guerrilla más antigua del continente con el Frente Sandinista quedaron al descubierto con una serie de reportajes de LA PRENSA en 2008, que se basó en los correos del computador de Reyes. En esas comunicaciones, el presidente Ortega era descrito como el contacto de las FARC con Libia para lograr un préstamo de 100 millones de dólares. Querían comprar misiles tierra-aire para luchar contra el Ejército colombiano.
MÁS QUE HERMANOS
La relación del FSLN con las FARC es de antaño. En 1999, el entonces secretario general del FSLN, Daniel Ortega, viajó hasta San Vicente del Caguán, en Colombia, con el objetivo de condecorar con la máxima orden de su partido a Manuel Marulanda, el máximo jefe de la insurgencia colombiana.
Cuando mataron a Reyes, Ortega lamentó la muerte de “un hermano” en un discurso público.
La documentación que permitió hacer la reconstrucción de estos vínculos también llevó a encontrar la historia de otro guerrillero colombiano que operó en Nicaragua.
EL CASO DEL “CEDULAZO”
El Consejo Supremo Electoral (CSE) emitió una cédula de modo irregular a nombre de un supuesto nicaragüense que en realidad era Alberto Bermúdez, alias “El Cojo”, un alto cargo de las FARC que había buscado contactos con Ortega en 2007.
Para los personeros cercanos a Ortega, los “correos de Raúl Reyes” fueron un invento, pero LA PRENSA encontró a un testigo, mencionado en uno de los correos, que confirmó la visita del emisario de las FARC a Nicaragua en 2007.
Ese testigo era el pintor Genaro Lugo, quien murió el pasado 22 de enero. Cuando Lugo contó su historia, funcionarios de Ortega lo denigraron y luego, una vez muerto, uno de sus feroces críticos envió hasta condolencias públicas a su familia.
(Ver vídeo con información en www.canalrcn.com/programas/index.php/la-noche/ ).
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,3 A