La ansiedad por disfrutar de las remodelaciones del estadio Duncan Campbell, el que prácticamente fue reconstruido, llevó a algunos habitantes de Bonanza a llegar al parque de pelota hasta dos horas antes del inicio del partido ante Jinotega.
Y es que todos querían ser parte de la nueva página que se escribía en la pelota nacional, pues éste era el primer partido de Primera División en ese municipio del llamado Triángulo Minero, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
Sin nada que envidiarle a los estadios del Pacífico del país, el estadio Duncan Campbell se llenó de habitantes no sólo de Bonanza, sino también de Rosita y otras ciudades más lejanas de esta zona.
La felicidad en los asistentes a este evento se evidenció en el acto inaugural, en el que aplaudieron con mucha energía cuando el anunciador leía el nombre de cada uno de los jugadores del conjunto de la Costa Caribe y con todo respeto también sonaron sus palmas para recibir a los jugadores de Jinotega.
“Es un honor estar aquí en este municipio, máxime cuando han hecho un esfuerzo de construir una instalación como ésta”, comentó el manager de la Costa Caribe, Davis Hodgson.
Los habitantes de Bonanza reflejaban orgullo, pero no ese orgullo que se convierte en soberbia, sino aquél que se siente y muestra después de cosechar los frutos que costaron mucho.
Pero lo que levantó más el ánimo de los costeños fueron los anuncios hechos por el Alcalde de Bonanza, Alexander Alvarado Lam, sobre las demás mejoras al parque de pelota.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 B