TEGUCIGALPA/AFP
Seguidores del ex presidente hondureño Manuel Zelaya, integrados en el Frente de Resistencia Popular, salieron este jueves a las calles a exigir que se reforme la Constitución, con el apoyo de los maestros, que pararon sus labores para sumarse a la movilización.
«¿Qué es lo que quiere la gente? Una constituyente», gritaban los cerca de 10 mil manifestantes -según los organizadores- que salieron de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) hacia la Casa Presidencial, ambas al este de la ciudad en un recorrido de 500 m.
Un cordón militar impidió el paso de los manifestantes en su intento por acercarse a la Casa de Gobierno, por lo que se dirigieron hacia el Congreso, en el centro de la ciudad.
«Se está pidiendo la constituyente, el respeto a los derechos humanos, el cese de los asesinatos políticos, el alto a la corrupción», dijo Rafael Alegría, dirigente del Frente, a la AFP durante la marcha.
Los manifestantes del Frente de Resitencia obtuvieron el apoyo de los seis sindicatos de maestros, integrados por unos 60 mil miembros que dan clases a más de 2 millones de alumnos, que llamaron a suspender las labores este jueves a nivel nacional.
Esta es la primera manifestación del Frente contra el nuevo presidente Porfirio Lobo, que trata de recomponer el país tras la crisis que desató el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 contra el entonces mandatario Manuel Zelaya, actualmente exiliado en República Dominicana.
El Frente se integró el 28 de junio para luchar por el retorno de Zelaya, derrocado ese día cuando intentaba realizar una consulta -considerada ilegal por la Justicia y el Congreso- cuyo fin último era cambiar la Constitución para poder ser reelecto.