En los últimos treinta años, lo único que ha cambiado son los gobiernos, porque las promesas son iguales y la gente que habita en los escombros de los edificios sigue en el mismo olvido. Hasta ahora, las viviendas sociales y el programa de financiamiento gubernamental no son una verdadera opción para los que habitan en el grave riesgo de los escombros. LA PRENSA/G. FLORES
En el olvido
En los últimos treinta años, lo único que ha cambiado son los gobiernos, porque las promesas son iguales y la gente que habita en los escombros de los edificios sigue en el mismo olvido. Hasta ahora, las viviendas sociales y el programa de financiamiento gubernamental no son una verdadera opción para los que habitan en el grave riesgo de los escombros.