El Ministerio de Educación y la Alcaldía de El Viejo, en Chinandega, aún no brindan ayuda a la “escuelita” Ninfa Somarriba, a la que asisten unos 87 niños de al menos cuatro barrios de esa ciudad. Los padres de familia se quejan por la falta de infraestructura y condiciones de salubridad para sus hijos. La maestra Gloria María Hernández, hasta ayer le correspondía atender cuatro grados. Otro profesor llegó a reforzarla y ahora cada uno atenderá dos grados. El esfuerzo es extraordinario con tal de aprender, mientras los políticos viven su mundo de opulencia y luchas de poder.
LA PRENSA/S. MARTINEZ