La experiencia enfrentada por la población haitiana ante el terremoto ocurrido en enero pasado, debe servir como lección a los nicaragüenses para estar preparados, aconsejó el jefe de la Defensa Civil, general Mario Perezcassar, al regresar ayer a Nicaragua después de permanecer por más de un mes encabezando la delegación humanitaria que viajó a la nación caribeña.
“Que no nos pase lo que encontramos en Haití, en Puerto Príncipe (la capital) que era el noveno día y era un caos completo, las autoridades no sabían qué hacer”, comentó el jefe de la Defensa Civil, quien puso de ejemplo que en 200 años los haitianos no habían sentido un temblor, menos uno tan fuerte como el de 7.1 grados en la escala Richter del 12 de enero.
Recordó que Nicaragua tiene una historia sísmica, por lo que el Sistema de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) debe hacer un esfuerzo para que la zona del Pacífico y Managua, principalmente, no sólo tengan una preparación adecuada, sino que la población cuente con normas de conducta, estén preparados los centros de albergue y las brigadas médicas.
Para el general Perezcassar, lo que más le impactó en Haití “fue el drama humano, ver cadáveres en las calles, ver familias enteras pidiendo ayuda, sin agua, sin luz, sin alimentos. Un caos completo, obviamente, eso golpea a cualquier persona”.
A su regreso, hizo un resumen de la labor desarrollada por los distintos componentes de la delegación de nicaragüenses, que brindó atención médica y participó en jornadas de rescate a favor de los haitianos.
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