Roma/EFE
El Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) de Naciones Unidas destinó 3,2 millones de dólares a la rehabilitación de Haití tras el sismo que asoló el país el pasado 12 de enero.
Así lo manifestó hoy el presidente de este organismo, Kanayo F. Nwanze, en su discurso de apertura en Roma de la XXXIII sesión del Consejo de Gobernadores, el máximo órgano de toma de decisiones de esta agencia de Naciones Unidas en el ámbito de la pobreza rural.
Nwanze precisó que las ayudas se destinarán principalmente a fortalecer la seguridad alimentaria en Haití, así como a la creación de lugares de trabajo, con lo que se contribuirá a impulsar la producción alimentaria a través de la restauración de las infraestructuras productivas del país caribeño.
Asimismo, señaló que las ayudas económicas son una de las cuatro áreas de acción previstas dentro del programa de apoyo a Haití diseñado por el FIDA y que comprende además una ampliación de la iniciativa realizada en 2008 en colaboración con la FAO tras la subida de los precios de los alimentos.
Un proyecto orientado a satisfacer la demanda de semillas y herramientas para la siembra, y que en Haití concretamente comprenderá equipar a cerca de 15.000 hogares para la próxima plantación que iniciará este mes de marzo.
El FIDA ha organizado además un evento paralelo durante la presente sesión del Consejo de Gobernadores, con el objetivo de encontrar modos junto a los países miembro para administrar la deuda de Haití con esta agencia de la
ONU, estimada en unos 58 millones de dólares.
Esta es la primera vez que el Consejo de Gobernadores, que tiene carácter anual, se celebra en la sede del FIDA de Roma.
Durante dos días los representantes de 165 Estados miembro del FIDA discutirán las actuaciones necesarias a llevar a cabo a favor de los más desfavorecidos en las áreas rurales.
En el evento participan los presidentes de Italia, Giorgio Napolitano, y de Tanzania, Jakaya Mrisho Kikwete, que tomaron parte en la apertura de los trabajos.