KABUL/ CABLES COMBINADOS
La vasta ofensiva liderada por Estados Unidos logró expulsar a los talibanes de casi toda la región de Marjah, un bastión islamista en el sur de Afganistán, al cabo de tres días de operaciones, durante las cuales al menos 17 civiles murieron por error en un ataque aéreo de las fuerzas internacionales.
Fuentes militares informaron ayer que el balance de bajas militares de la llamada operación Mushtarak (“Juntos”) es de 27 talibanes y dos soldados de la OTAN muertos —un estadounidense y un británico—, según el Ejército afgano, así como los 12 civiles alcanzados el domingo y los 5 el lunes, por cohetes de la coalición internacional que erraron su blanco.
“Un ataque aéreo contra presuntos insurgentes mató por accidente a cinco personas e hirió a otras dos en el distrito de Zhari, en la provincia de Kandahar”, en el sur de Afganistán, en una operación que no estaba relacionada con la ofensiva actual contra los talibanes, informó la OTAN en un comunicado.
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Según la Alianza, las víctimas habían sido confundidas con rebeldes que estaban colocando bombas. El ataque “no estaba relacionado con la operación Moshtarak”, añadió la OTAN, en alusión a la ofensiva lanzada en la provincia de Helmand.
Mientras, el general Aminulá Pati, comandante de las tropas afganas en la “Operación Mushtarak” afirmó que “todas las zonas de Marjah y de (la región aledaña de) Nad Ali han sido tomadas por las fuerzas combinadas y están bajo nuestro control”.
“Los talibanes han salido de la zona, pero la amenaza de bombas de fabricación casera sigue existiendo”, indicó el general, que habló en Lashkar Gah, la capital de la provincia de Helmand, donde se halla Marjah.
“Pensamos anunciar el fin de la operación”, aseguró por su lado un alto funcionario del ministerio afgano de Defensa, que requirió el anonimato.
No obstante, se informó ayer que grupos de francotiradores atacaron a infantes de la Marina estadounidense y soldados afganos en el bastión del Talibán en Marjah, mientras varias escaramuzas a disparos estallaban en el tercer día de una gran ofensiva aliada contra el corazón de los extremistas en el sur de Afganistán.
Un oficial del cuerpo de Marines estadounidenses, que dirige la operación, indicó que sus hombres se enfrentaban a una “dura resistencia” en algunos lugares del distrito de Nad Ali.
Entretanto, el Gobierno afgano invitó ayer a los insurgentes que resisten en el feudo talibán de la provincia sureña de Helmand a que se acojan a la oferta de reconciliación nacional tras advertirles de que los combatirá hasta asegurarse el control de la zona.
Así lo anunciaron el ministro afgano de Defensa, Abdul Rahim Wardak; el de Interior, Mohamed Hanif Atmar, y el jefe de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), bajo mando de la OTAN, Stanley McChrystal.
“Hoy nuestro mensaje para ellos es: su mejor opción es aprovechen el programa de paz y reconciliación afgano. No hay forma de que puedan ganar allí. El pueblo afgano está determinado a ganar”, apeló.
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