El obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Jorge Solórzano, criticó la aparición de una manta que proponía decir “no a la amnistía para funcionarios corruptos” y que añadía que el merecido para ellos es “fusilarlos por el tribunal del pueblo”.
“Hay mucha gente todavía con esa mentalidad de guerra, de fusilamiento, de destruir al otro. Me parece a mí que además del lenguaje, tenemos que cambiar la mentalidad, la forma de pensar. Ya no podemos pensar así en Nicaragua. La violencia, el lenguaje violento de ese tipo nos lleva a más violencia y a la destrucción”, analizó Solórzano.
Por otro lado, dijo que las luchas de poder de la clase política están dañando grandemente a la nación, lo que es considerado por el jerarca católico como malas prácticas que impiden el desarrollo del bien común y de los principios democráticos.
Para el obispo de la Diócesis de Matagalpa, los políticos se resisten a dejar el poder una vez que lo han alcanzado.
“No es la lucha sólo por tener el poder. Aquí todos están por las luchas de poder. Están dañando a Nicaragua. Aquí tiene que ver alguien que piense en Nicaragua, pero verla como la patria grande”, reflexionó Solórzano.
El miembro de la Conferencia Episcopal aseguró que el principal objetivo de los políticos y funcionarios públicos tiene que estar basado en “servir al bien común de la patria”.
“Que no sigan en las luchas de poder. El poder es bueno cuando se sirve al bien común. Ése es el compromiso; ése debe ser el cambio de mentalidad en el mundo de la política. Las luchas de poder son las que han dañado a Nicaragua. Ahora todo mundo quiere estar en el poder y no dejar el poder, y quedarse en el poder para siempre. Eso no. Todos buscan eso. Creo que tenemos que buscar cómo tratar de servir bien los cuatro años y hacerlo lo mejor posible”, insistió el obispo de Matagalpa.
IRRESPETO A LA DIGNIDAD
Solórzano también lamentó que en Nicaragua se irrespete la dignidad de las personas, una práctica que considera antidemocrática desde todo punto de vista.
“(Algunos) que, trabajando en instituciones, tienen que participar en manifestaciones, si no los corren. A otros que el partido de Gobierno los obliga a tener su carné. Todo eso destruye la dignidad. Eso daña a la persona y allí ya no se puede dar la democracia. Si las elecciones no se respetan, no se respeta tu voto, se irrespeta la dignidad humana, entonces llegamos a un momento donde se pierden los valores democráticos”, valoró Solórzano.
Y enfatizó que mientras en Nicaragua los funcionarios no tengan principios morales en sus funciones, el país caminará por rumbos equivocados.
“Nosotros estamos ahora en Nicaragua maniatados por eso. Creo que tiene que llegar un momento en que nos desenredemos y liberarnos de eso. Ése es el punto (…) aquí el problema es que tenemos que encontrar personas libres y soberanas que sirvan al pueblo, a todos los nicaragüenses. Algunos dirán que eso está lejos, pero eso es lo ideal (…) se necesitan personas con criterios, libres de pensamiento y justas. Tenemos que pensar mas grandemente y profundamente por Nicaragua”, sostuvo Solórzano.
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