Un grupo de 54 personas denunció ayer a la gerencia de la empresa Telpromax, un call center, de haberlos estafado al cerrar abruptamente operaciones en Nicaragua y no cancelar las debidas prestaciones.
Jaime Chavarría, quien junto con otros afectados denunció a Telpromax ante el Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas María Elena Cuadra, sostuvo que hay al menos tres mujeres embarazadas dentro del grupo de afectados.
Chavarría calculó que Telpromax les debe más de 25 mil dólares en salario a los empleados, ya que dejaron de pagarles desde el mes de noviembre.
Telpromax vende productos naturales en las zonas de Miami, Nueva York y Puerto Rico. Chavarría mantuvo que el dueño de la empresa, Elfred McKenzie, anteriormente había cerrado una sucursal en Ecuador.
“Esto lo hace en varios países. Mañana lo podría hacer en Costa Rica o El Salvador. Los usa a los trabajadores y a nadie le paga. Yo mandé escritos a Univisión porque él se anuncia en Univisión y en radios de Puerto Rico, Miami y Nueva York”, indicó Chavarría.
Por su parte, Georgina Castillo, quien está embarazada, denunció que Telpromax les retuvo desde agosto pasado las cuotas del seguro social, aunque nunca recibieron las respectivas colillas.
Según Chavarría, Telpromax dejó inversiones por doscientos mil dólares, pero el dueño del edificio donde funcionaba la empresa mantiene los equipos bajo llave, porque McKenzie supuestamente le adeuda tres meses de alquiler, además de 190 mil córdobas de luz.
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