CIUDAD JUAREZ/AP
Cientos de personas marcharon ayer sábado en protesta contra la incapacidad del Gobierno para frenar la violencia del narcotráfico que tiene asolada a Ciudad Juárez, urbe fronteriza con Estados Unidos.
También el sábado, los cadáveres de cinco hombres acribillados a tiros fueron hallados en un camino de terracería en el suroeste del estado de Chihuahua, donde se encuentra Ciudad Juárez. Y un cadáver decapitado se halló al lado de una autopista que lleva a la ciudad-balneario de Acapulco, en el sur del país.
Los manifestantes marcharon hasta un puente, donde simularon la matanza perpetrada el mes pasado contra 15 jóvenes en una barriada de la clase trabajadora. Los manifestantes se tiraron al suelo, mientras un grupo de enmascarados vestidos de negro llegaba al lugar, fingiendo ser los sicarios.
Muchas víctimas de la matanza del 30 de enero eran adolescentes sin vínculos conocidos con pandillas del narcotráfico, un hecho que conmocionó a los mexicanos, en medio de los reportes diarios de tiroteos y decapitaciones.
La policía ha detenido a dos sospechosos, quienes dijeron que los atacantes buscaban atacar a un cártel rival, pero los investigadores dicen que quizás los sicarios abrieron fuego contra jóvenes inocentes por error.
El ataque ha generado indignación contra el Gobierno del presidente Felipe Calderón, quien ordenó el emplazamiento de miles de soldados en Ciudad Juárez pero no ha logrado reducir siquiera la violencia brutal entre pandillas que se disputan el control del tráfico de estupefacientes y de las lucrativas rutas para llevar las drogas hacia Estados Unidos.
La violencia imparable ha convertido a Ciudad Juárez, de 1.3 millones de habitantes y fronteriza con El Paso, Texas, en una de las urbes más mortíferas del mundo. Más de 2,600 personas fueron asesinadas el año pasado.
Las muestras de rechazo a Calderón se intensificaron a raíz de sus primeras declaraciones en torno de la matanza del 30 de enero. El mandatario dijo inicialmente que la masacre era el resultado de un enfrentamiento entre bandas rivales.
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