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Un invierno inusitadamente húmedo en Arizona este año ha sido letal para los inmigrantes indocumentados que cruzan la frontera desde México, nueve de los cuales han perecido de hipotermia desde noviembre.
El mismo número de inmigrantes falleció de hipotermia durante los tres inviernos anteriores sumados.
“Cuando uno está húmedo, el riesgo que corre es mucho mayor. La ropa húmeda le quita el calor al cuerpo, uno pierde ese aislante y el cuerpo no logra reaccionar”, indicó el doctor Bruce Parks, director de la Oficina del Forense del Condado de Pima.
Los 5.3 centímetros (2.1 pulgadas) de lluvia que se precipitaron sobre Tucson en enero lo convirtieron en el octavo más húmedo en los registros históricos de Arizona. Fue además el enero más húmedo desde 1993, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional.
Además, los 1.52 centímetros (0.6 pulgadas) de lluvia que cayeron en los primeros 10 días de febrero casi duplican el promedio que se tiene registrado para esos días, indicó Ken Drozd, del Servicio Meteorológico Nacional.
En una semana particularmente húmeda durante enero fueron hallados los cadáveres de tres inmigrantes ilegales que perecieron a causa de la hipotermia.
Entre ellos se encontraba Enrique Zapata Senduo, un mexicano de 47 años quien falleció en una piscina de agua lodosa bajo un árbol, en el desierto cerca de la Cumbre Picacho, unos 120 kilómetros (75 millas) al sureste de Phoenix.
Un agricultor descubrió el cadáver empapado, casi al mediodía del 26 de enero.
Zapata dejó su ciudad natal, el puerto y balneario de Mazatlán, Sinaloa, el 13 de enero y planeaba cruzar la frontera por la localidad del Sásabe de manera ilegal, lo que significa que estaría en el desierto durante los días de lluvia del 20 al 23 de enero, cuando aproximadamente cinco centímetros (dos pulgadas) de lluvia se precipitaron sobre Arizona.
Es posible que otros inmigrantes ilegales hayan muerto a consecuencia del frío en éste o en años pasados, pues la causa de fallecimiento de 32 de los primeros 57 cadáveres hallados no ha sido determinada aún, de acuerdo con la base de datos de las muertes en la frontera del diario Arizona Daily Star.
Pese a un esperado descenso en los cruces ilegales por la frontera, el número de cadáveres hallados continúa en el mismo nivel o en otros superiores.
Los 60 cadáveres hallados del 1 de noviembre al 12 de febrero señalan un incremento del 58 por ciento con respecto al mismo período, pero del año pasado y son la cifra más alta que cualquiera de los cinco años anteriores.
Las autoridades fronterizas atribuyen el incremento de las muertes al refuerzo de la presencia de agentes de vigilancia y a la edificación de bardas fronterizas, lo que obliga a que los inmigrantes caminen por territorios más inhóspitos.
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