WASHINGTON/AFP
El jefe de economistas del Fondo Monetario Internacional, Olivier Blanchard, llamó este viernes a los gobiernos a ser más ambiciosos en la reducción de la deuda pública, para tener un margen de maniobra en tiempos de crisis.
«La enseñanza de la crisis es claramente que los objetivos en materia de niveles de deuda deben ser más exigentes que aquéllos observados antes de la crisis», explicó Blanchard, coautor junto a dos economistas del FMI de un trabajo de investigación titulado «Repensar la política macroeconómica».
No mencionó ningún país ni ninguna cifra, pero consideró que algunos Estados miembro se equivocaron al no reducir suficientemente su deuda pública durante el período de fuerte crecimiento que precedió la crisis.
Esta crisis «mostró la importancia de tener un margen en el presupuesto, (…) un margen de maniobra durante los períodos difíciles», declaró Blanchard en una entrevista a la revista interna del FMI.
«Algunas economías avanzadas, que entraron en la crisis con niveles de deuda altos y numerosos compromisos no financiados, tuvieron escaso margen para recurrir a una política presupuestaria y hoy enfrentan ajustes difíciles», añadió.
«Esto nos hace pensar que tenemos que volver a examinar los objetivos de deuda con respecto al PIB. Quizá debamos apuntar a niveles mucho más bajos que antes de la crisis», estimó.
El FMI estimaba en noviembre en la última versión de su «Informe sobre vigilancia presupuestaria multinacional», que estos niveles de deuda probablemente aumentarían en los próximos años.
Exceptuando «amplios ajustes presupuestarios», la deuda promedio de los países ricos del G20 tenía que pasar de 99% del PIB en 2009 a 107% en 2010 y 118% en 2014.