Por Auxiliadora Rosales
Sandra Bustos (nombre ficticio) tiene 25 años, a su edad ha experimentado tres abortos espontáneos e igual número de legrados en tan solo dos años. Pero el deseo y tesón de ser madre la mantiene en pie de lucha por alcanzar su meta.
“Tuve que vivir estas experiencias para que los médicos me hicieran los exámenes pertinentes y descubrieran que tengo mala coagulación de la sangre. Los doctores que me atendieron a través del seguro no me ayudaban mucho, nunca me enviaron exámenes tan minuciosos como lo están haciendo ahora. Por el momento lucho por lograr un embarazo”.
Perder a un bebé antes de que nazca es muy doloroso, es una prueba muy difícil para cualquier mujer, sobre todo cuando se ha cuidado, ha tenido una vida sana y ha seguido todas las recomendaciones del médico.
Tristemente en la mayoría de los casos, el aborto espontáneo no se puede prevenir (a menos que se conozca la causa), porque es el resultado de una mutación cromosómica o de un problema en el feto que ocurre antes de la semana 20 del desarrollo fetal, según la ginecóloga Greta Solís.
“La mayoría de los abortos espontáneos se deben a malformación que produce incompatibilidad con la vida del feto”, asegura la doctora Solís.
De acuerdo a la experta, un 10 por ciento de los embarazos pueden terminar en abortos. “Esta cifra puede aumentar hasta un 30 por ciento en las edades extremas de la vida reproductiva de la mujer, es decir en las menores de 18 y mayores de 35 años”.
FACTORES DE RIESGOS
Hay muchas enfermedades que se convierten en factores de riesgo para un aborto natural de ahí la importancia de detectarlas a tiempo.
Entre las enfermedades que inciden en los abortos naturales se encuentran: toxoplasmosis, el Síndrome de Anticuerpos Antifosfolipidos (SAAF) ( interfieren en forma directa con una variedad de proteínas anticoagulantes asociadas a fosfolípidos promoviendo trombosis y vasculopatía). Se suman también las enfermedades de la tiroide. Factores genéticos, hormonales como la deficiencias de la progesterona y factores de tipo inmunológico. “Hay una reacción entre la mujer y el contenido del útero y se expulsa el producto”.
VISITA PRECONCEPCIONAL
A criterio de la doctora Solis, antes de que la mujer salga embarazada debe tener una visita preconcepcional con su ginecólogo donde la mandarán a realizarse los exámenes para detención de enfermedades, entre ellos el SAAF, toxoplasmosis, biometría, examen general de orina, de glucosa, enfermedades de la tiroide, cultivos y exudados vaginales. “Esto es importante porque hay bacterias que podrían causar ruptura de membranas. Las infecciones de transmisión sexual también es importante detectarlas”.
ÁCIDO FÓLICO
Otra de las recomendaciones de la especialista es el consumo de ácido fólico tres semanas antes del embarazo y luego durante los tres primeros meses del mismo.
“El ácido fólico evita las malformaciones del tubo neural y se deberá consumir un miligramo por día para obtener sus beneficios”, expresó la ginecóloga.
SÍNTOMAS DE ALARMA
Una vez que la mujer esta embarazada deberá cuidarse y seguir las indicaciones de su médico. Al menor síntoma de sangrado y dolor pélvico deberá recurrir al médico porque puede tratarse de una amenaza de aborto o de un aborto.
“La mujer puede tener sangrado y dolor, pero si el cuello del útero permanece cerrado se habla de amenaza aborto y se deberá mandar reposo. Cuando el cuello del útero esta abierto y hay expulsión abundante de sangre acompañado de dolor pélvico irradiado hacia la región lumbar se habla de un aborto”, explica la ginecóloga.
Pero cuando los abortos son recurrentes la mujer tiene que tratarse por infertilidad.
SUPERAR EL TRAUMA
Para que una mujer que ha vivido un aborto intente nuevamente quedar embarazada es fundamental que halla superado la pérdida.
“Si la pérdida no se ha superado es mejor esperar más tiempo. Si la mujer esta con temor de otra pérdida no disfrutará su embarazo y el embarazo es para que la mujer viva su maternidad al máximo, que la tome con entusiasmo y alegría”.
La sicóloga María Lourdes Ruiz, también concuerda que superar el trauma es primordial para que la madre intente un nuevo embarazo. “El miedo a tener un aborto natural puede llegar a anular la emoción y la alegría del nuevo embarazo”.
Agrega que “Cuando la mujer se embaraza por lo general siempre hay una gran ilusión más aún cuando se trata de su primer hijo. Tanto el esposo como la familia se preparan para el nacimiento del nuevo miembro. Pero cuando sucede un aborto espontáneo se derrumban todas las ilusiones”.
De acuerdo con la sicóloga, el aborto deja una tristeza profunda en la madre que puede durar mucho tiempo y que en ocasiones puede marcar toda una vida. “La mujer puede entrar en un estado de estrés o depresión, puede autoacusarse, pierde el apetito. Lo importante es que la mujer sepa que lo sucedido no es su culpa”.
¿QUÉ HACER?
En ocasiones las relaciones de pareja pueden deteriorarse fuertemente por esa situación por ello la asesoría del médico y de un sicólogo se hace importante.
Debe aclararse que los sucedido no ha sido responsabilidad de nadie y explicarle que puede volver a embarazarse. Se puede y se debe volver a intentar.
No escuche conversaciones negativas al respecto, mejor intégrese a grupos de iglesias o comunitarios que realicen obras sociales para centrar la atención en otras actividades ayudan a liberar su mente de tristeza y desolación.
“Suponiendo que es un caso extremo, que hay de por medio una enfermedad, usted puede pensar en la posibilidad de adopción porque hay niños que necesitan de una madre. No se debe quedar encerrada y frustrada. Lo importante es poder criar a un hijo y darle todo el amor que necesita”.
AYUDA SICOLÓGICA
La sicóloga María Lourdes Ruiz expresa que a la mujer se le debe insistir que cuando hay un aborto espontáneo, se debe pensar que la naturaleza es sabia, que algo que no viene bien formado muchas veces se cae y que no es responsabilidad de nadie.

Se hace necesario que la mujer que ha vivido un aborto reciba psicoterapia de apoyo o ayuda espiritual por parte de un ministro de su iglesia.
Es muy importante el apoyo de la familia, animándola a salir, hacer deporte, pintar etc.
Es importante recibir de su médico la información necesaria de lo que sucedió, ¿por qué sucedió? y las medidas que debe tomar para preparar un futuro embarazo.
El apoyo del esposo es fundamental, él debe continuar mimándola.
Eleve la autostima, esa situación pueden causar una baja de autoestima, la mujer puede llegar a pensar que es inferior a las demás, y que no tiene fuerzas para retener a su bebé.
CON POSIBILIDADES
La sicóloga, María Lourdes Ruiz, aconseja que frente a una situación de aborto natural, la mujer debe hablar claramente lo sucedido y no cerrarse a las posibilidades
“Suponiendo que es un caso extremo, que hay de por medio una enfermedad, usted puede pensar en la posibilidad de adopción porque hay niños que necesitan de una madre. No se debe quedar encerrada y frustrada. Lo importante es poder criar a un hijo y darle todo el amor que necesita”.
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