BLUEFIELDS Y MANAGUA.- La capacidad del saliente Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur (RAAS) es fuertemente cuestionada en un estudio hecho por estudiantes de sociología de la Universidad de la Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense (Uraccan) y también por uno de los fundadores del proceso autonómico y actual secretario político del Frente Sandinista en esa región, Johnny Hodgson.
En víspera de las sextas elecciones regionales de la Costa Caribe, previstas para el próximo 7 de marzo, la población de la RAAS, principalmente en Bluefields, su ciudad cabecera, comentan en las calles sobre el desempeño de las autoridades regionales actuales, a cargo de las liberales Lourdes Aguilar (disidente del Partido Liberal Constitucionalista, en la presidencia del Consejo Regional) y Yadira Flores (gobernadora, del mismo partido) y resto de los miembros del Consejo.
El estudio de la Uraccan consistió en una encuesta aplicada a finales del año pasado a una muestra de doscientos ciudadanos de origen multiétnico. Su margen de error es de más o menos cuatro por ciento, para un nivel de confianza del 95 por ciento.
La investigación de carácter cualitativo revela que “a lo largo de las diferentes elecciones a los pobladores costeños les ha llegado la preocupación por la legalidad del proceso electoral, la violación de los derechos autonómicos y el caudillismo”, que creen que ha derivado en una alta abstención electoral, que en los últimos tres comicios ha superado el cincuenta por ciento.
CONTROLAN VOTOS SOBRE CAPACIDAD DE CONSEJEROS
“Los ciudadanos costeños se encuentran no sólo desanimados de participar en las elecciones regionales, sino que están defraudados por la representación vaga e irresponsable de los pasados y actuales consejeros regionales”, dice el estudio, el cual agrega a esas críticas “la constante inestabilidad político administrativa” que caracteriza a los gobiernos regionales.
En las elecciones del 2006, el Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur quedó integrado por once consejeros del Frente Sandinista (tres menos que en el 2002); seis del partido regional indígena Yatama (cuatro más que antes); seis de la Alianza Liberal Nicaragüense y Partido Conservador (ALN-PC), y veintidós del PLC (que perdió nueve respecto a la elección inmediata anterior).
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El estudio también advierte que “es de suma importancia señalar que los partidos políticos en la RAAS centralizan la elección de los candidatos a consejeros y de igual manera inciden en sus afiliados a fin de que voten por quienes ellos han decidido, sin importar la capacidad intelectual de los elegidos”.
Según el reporte, la población costeña ha depositado su confianza y expectativas en los consejeros regionales, “aspirando a tener líderes comprometidos con el proceso de autonomía, que se identifiquen con las necesidades del pueblo, conocedores de las leyes que rigen y protegen las regiones, así como la lucha y el esfuerzo realizado por el pueblo costeño a lo largo de su historia”.
Sin embargo, concluye que para los costeños esto sólo ha quedado en demandas insatisfechas, que consideran son generadas “por la falta de competitividad por quienes han optado a estos cargos”.
“LABOR DE CONSEJEROS ES DECEPCIONANTE”
Al margen del estudio de Uraccan, pero en la misma víspera electoral, el secretario político del FSLN en la RAAS, Johnny Hodgson, asegura que su agrupación partidaria no siente orgullo del desempeño que han tenido los consejeros regionales durante los últimos años.
“Nosotros nos sentimos orgullosos de tener autonomía, pero no nos sentimos orgullosos del desempeño que han tenido los consejeros, de la forma que han administrado ese consejo regional, de todos esos pleitos y acusaciones no podemos sentirnos orgullosos, han vivido en pleitos y acusaciones, y el desarrollo humano sostenible ha estado relegado a un segundo término”, sostiene Hodgson.
El político y también historiador de la Costa Caribe, y partícipe del proceso autonómico, lamenta que los consejeros regionales no han trabajado como el pueblo lo demanda.
CGR REVELA MALOS MANEJOS
Desde 1990 hasta la fecha, ninguno de los máximos dirigentes de los consejos y gobiernos regionales autónomos ha escapado a las acusaciones de corrupción pública y política.
De hecho, la Contraloría General de la República (CGR) ha fulminado a las últimas cinco autoridades del Consejo Regional de la RAAS con responsabilidades penales, civiles y administrativas en sus gestiones.
A los consejeros regionales se les atribuye, además, el recibir presupuestos para la organización de sesiones parlamentarias de parte de empresas privadas que solicitan que se les apruebe sus concesiones o estudios de impacto ambiental.
Así ocurrió el año antepasado, cuando una empresa petrolera multinacional interesada en la exploración de ese recurso en el Caribe patrocinó de forma exclusiva una sesión del Consejo pleno en la turística Corn Island, y su presidenta dijo que ese tipo de patrocinio “es normal”.
Hodgson lamenta que cuando se celebran elecciones regionales autónomas poca gente participa en los procesos cívicos debido al desencanto provocado por las acusaciones de corrupción. En la elección del 2006, el 55 por ciento de los costeños no votó, según cifras oficiales.
“La gente está desencantada y eso no es conveniente para ustedes ni para nosotros, nosotros queremos cambiar eso, la autonomía no es la mala, (pero) los consejeros no han trabajado por la autonomía”, critica.
Hodgson asegura que el Frente Sandinista —actualmente minoritario en el Consejo Regional de la RAAS— llevará al Consejo “hombres y mujeres que van a convertir esa autonomía en realidad”, y justifica que para lograrlo también promueven un plan de desarrollo humano que cambie la vida de los costeños.
Según sus propias palabras, pretenden lograrlo “promoviendo un gobierno basado en la unidad en la diversidad”, a partir de la naturaleza multiétnica y pluricultural del Caribe.
El FSLN basa su programa de gobierno en cuatro ejes fundamentales: el primero es la protección y la demarcación territorial, luego la salud, educación, cultura, seguridad ciudadana y deportes.
Además, el transporte, la energía y el acceso a agua, y por último el impulso a la agroindustria, la pesca, el turismo y el aprovechamiento forestal.
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