¿Una relación en “pausa”?

Hace poco conversaba con una ex compañera de trabajo, la cual me planteaba que su esposo, con quien acumuló una relación de años, se vio en la necesidad de marcharse del país, ante la carencia de trabajo. Ambos habían acordado la posibilidad de establecer una nueva vida o al menos una nueva pareja, hasta el regreso. ¿Franqueza?, ¿cartas “sobre la mesa”? Me pareció bien, sin embargo, se establecía detrás de ello una posible indefensión de ella ante el nuevo panorama de “… hasta que la muerte nos separe”, por una necesidad real de él, autorizándose a sí mismo un “salvoconducto” con la anuencia de su pareja, para enfrentar los avatares de lo insospechado.

Hace poco conversaba con una ex compañera de trabajo, la cual me planteaba que su esposo, con quien acumuló una relación de años, se vio en la necesidad de marcharse del país, ante la carencia de trabajo. Ambos habían acordado la posibilidad de establecer una nueva vida o al menos una nueva pareja, hasta el regreso. ¿Franqueza?, ¿cartas “sobre la mesa”? Me pareció bien, sin embargo, se establecía detrás de ello una posible indefensión de ella ante el nuevo panorama de “… hasta que la muerte nos separe”, por una necesidad real de él, autorizándose a sí mismo un “salvoconducto” con la anuencia de su pareja, para enfrentar los avatares de lo insospechado.

¿Consecuencias de la separación? Hijos que se dejan de atender, también una esposa. ¿Probabilidades de esperar? Dependiendo del respeto mutuo entre ambos y como medida: una fuerte comunicación —apoyado en los medios tecnológicos actuales— que sirviese de retroalimentación ante la necesidad de buscar nuevas fuentes de trabajo, siempre que el beneficio económico, espiritual se viese en función de la familia, y no de un hecho aislado y personal, que salvase la “dignidad” del viajante. ¿Y si hubiese sido lo contrario?

Debería ser igual, ¿por qué no? Un padre que se queda, con unos hijos que cuidar, mantenerlos, atender los quehaceres domésticos, posterior a una extensa jornada de trabajo. Es más, constituir un equipo con los miembros del hogar donde repartir las responsabilidades colectivas, sin dejar de atender las personales, unos en el estudio otros en el trabajo posiblemente.

La problemática o el quid del asunto estaría centrada en si cabe la relación fuera de la pareja con otra persona, estando uno u otro fuera del país. Los más conservadores pudieran decir que no, para ambos. Los posibles machistas se inclinarían a favor del “sacrificio” de él, “solo, nostálgico, con el derecho de”, y ¿a ella? Posiblemente la sociedad (del siglo XIX) la critique, la juzgue, cuando realmente tiene la misma posibilidad de la nostalgia, sola, con el derecho de, ¿o no?

Esta situación la hacía ponerse ella misma —me relataba— en la duda de llevar su vida independiente, inclusive hacerlo saber a sus hijos, ante un no retorno del padre. Cualquiera hubiese sido la decisión, había que hacerlo con madurez, paciencia, tranquilidad, sin tratar que la decisión misma la condujese a un posible error o a una mejor solución. ¿Empezar una nueva vida?, ¿hijos que la entenderían, cuando ya sean adultos?, ¿escudarse en el trabajo y negarse a seguir llevando su vida normal?, y finalmente ¿un matrimonio que se deja en “pausa” tendría sentido?

Tantas interrogantes nos llevan a una reflexión mas allá del relato real que les cuento. Indiscutiblemente que estamos ante un mal pacto, desde el inicio. Partir del análisis, que por una necesidad de trabajo, ¿cada cual lleve su vida independiente? Creo, estimado esposo, que su valoración ha sido algo superficial y aventurera, ¿o es que acaso ella tendrá que esperar como Penélope, a su regreso? Por cierto, ¿de qué bando está usted?

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COMENTARIOS

  1. mauricio
    Hace 17 años

    porfavor ernesto escribi algo q no sepamos si la mayoria de nosotros los nicas pasamos por eso ya no digamos sin malinterpretarse los cubanos profesionales, que carajo queres demostrar con esto que escribistes? la verdad no decis nada nuevo ni propones soluciones.

  2. Pobre Mauricio
    Hace 17 años

    Mauricio esta celoso porque Ernesto escribe en La Prensa y a El ni para tirar la basura lo ocupan. Pobre Mauricio!

  3. Mrs. Sanchez
    Hace 17 años

    Con respecto a este tema, resulta que loque mas se valora en una pareja en la sinceridad y el respeto mutuo, muchas veces tomamos decisiones que en vez de solucionar los problemas, los acrecentan mas. Tenemosque valorar lo que realmente es el nucleo familiar y por las necesidades de trabajo, es un gran problema que los gobiernos en nuestros paises no han podido superar, necesitamos volver nuestro rostro verdaderamente a DIOS.

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