Al menos nueve conatos de incendio han ocurrido en los últimos meses dentro del Mercado Roberto Huembes, donde las seis salidas de emergencia están acaparadas totalmente y las casi veinte tomas de agua dentro y fuera del centro de compras están “sepultadas” por tramos.
Esta semana las autoridades de la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema), en conjunto con los Bomberos y el Ministerio del Trabajo (Mitrab), iniciaron un diagnóstico del estado actual del mercado, como parte de una jornada de prevención de incendios.
“Lo que vemos son situaciones alarmantes. Sobre las vías de evacuaciones no pueden caminar ni dos personas lado a lado, porque no hay espacio”, indica Mario Flores, coordinador de la jornada de prevención en el Mercado Roberto Huembes.
Según datos oficiales de Commema, en el Mercado Roberto Huembes hay unos dos mil 353 tramos legalizados y una cantidad mayor de vendedores informales. Sin embargo, además del alto número de tramos, comerciantes y clientes, el mayor problema consiste en el crecimiento desordenado, indicó Flores.
Desde la creación del mercado, hace unos treinta años, se establecieron seis cortinas o salidas de emergencias a los costados norte, sur, izquierda, derecha, centro y otra más al oeste del mercado. Sin embargo, sobre cada una de las salidas hay por lo menos dos tramos que hasta fueron legalizados, a pesar de estar obstruyendo el paso para emergencias.
“Es verdad que hay más de doce tramos instalados sobre las salidas de emergencia, pero tienen toda la documentación legal en orden desde hace varios años”, indicó Flores.
TAMBIÉN EL EXTERIOR
Sobre el ordenamiento, la directora de Commema en el Roberto Huembes, Sandra Barillas, indicó que el mayor problema está en la nave o zona central del mercado.
“El sector interno es el más conflictivo y es ahí donde pretendemos iniciar con el ordenamiento, porque un amontonamiento sería fatal”, advirtió Barillas la semana pasada.
Sin embargo, José Alejandro Salgado, bombero y miembro de la brigada voluntaria de vigilancia en el mercado, asegura que las zonas externas en el mercado no se escapan de los graves riesgos.
“Si hubiera un incendio en las partes laterales del mercado, se debería conectar la manguera al abastecedor de agua, y eso serviría por lo menos para refrescar el área y mitigar la propagación del desastre, o por lo menos, se puede rellenar una pipa de agua. Pero a todos los abastecedores les falta el adaptador de mangueras y la mariposa para funcionar”, indicó Salgado.
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