Una tragedia enluta a una humilde familia del barrio Hugo Chávez, que habita en la segunda etapa, del centro de salud dos cuadras abajo.
A un año de haber muerto su abuelo materno y celebrando sus 14 años, perdió la vida, ahogado en la playa frente al barrio Hugo Chávez, José Ernesto Avendaño Sevilla.
La tragedia ocurrió aproximadamente en horas de la mañana del viernes, de la parada Los Mangos, en la parte posterior del barrio mencionado, 500 varas dentro del lago Xolotlán.
Oficiales de la Sexta Delegación de Policía que investigaban el caso indicaron que la denuncia de la familia del ahora fallecido había sido recibida la tarde del viernes.
La familia denunciante, con los vecinos y los bomberos buscaron el cadáver durante varias horas.
- Oficiales de la Sexta Delegación de Policía indicaron que los jóvenes deben ser cuidadosos a la hora de entrar al agua y sus padres estar atentos en los balnearios.
Si van a un balneario, deben ir acompañados de alguna persona adulta.
Además, si no saben nadar, no deben introducirse a lugares desconocidos.
Primeramente la persona adulta debe meterse al agua para explorar la profundidad.
Otra alternativa debe ser usar flotantes como neumáticos, pero en los mares no está recomendado.
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HECHOS
Avendaño, con su primo Adán Avendaño, de 17 años, y cinco amigos se fueron a bañar al lago, pero se introdujeron demasiado en sus aguas.
De pronto Adán se estaba ahogando y su primo, el ahora fallecido, inmediatamente trató de ayudarlo, pero se hundió y fue cubierto por varias olas seguidamente.
Según Adán, el sobreviviente, luchaba por salir del lago y miraba cómo a su primo lo cubrían las aguas porque de pronto la marea se puso alta.
Los bomberos abandonaron la búsqueda, según la familia doliente, pero ellos continuaron infructuosamente por varias horas más.
La familia afectada toda la noche pasó en vela en su casa, porque ante la tragedia les era difícil conciliar el sueño, según dijeron.
Los vecinos también permanecieron en dicha casa solidarizándose, y lamentaban no ser adinerados para disponer de equipos privados y seguir la búsqueda.
La familia perjudicada, con algunos vecinos, desde tempranas horas de la mañana reinició la búsqueda del cuerpo en la costa del lago.
Fue hasta como a las diez de la mañana de ayer sábado que un pescador divisó el cuerpo y avisó.
El hallazgo del cadáver llenó de angustia a la familia, pero también dijeron sentirse tranquilos por darle cristiana sepultura.
Los restos fueron remitidos a Medicina Legal, donde le realizaron la autopsia, y anoche fue velado en su casa.
La Policía indicó que el joven no había tomado licor, ni sus acompañantes.
Los parientes afirmaron que el fallecido era evangélico y que había sido criado por su abuela materna junto a otro hermano menor y cuatro primos.
La mamá del ahogado falleció hace años y su progenitor se encuentra detenido hace algún tiempo, pero no brindaron detalles del caso.
Agregaron los parientes que José Ernesto no sabía nadar.
La víctima era bien conocido en el barrio y la casa estuvo bien concurrida desde la mañana de la tragedia.
La familia tuvo dificultad para comprar el ataúd, debido a que son de escasos recursos y que los adultos de la casa no tienen trabajo.
La abuela materna, de 66 años, tiene a cargo a varios nietos y fue quien retiró el cadáver de Medicina Legal.
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