Unos 194 mil córdobas pagará el Consejo Supremo Electoral (CSE) por la fabricación de 330 mil boletas que serán utilizadas el próximo siete de marzo en los comicios regionales del Caribe. Inversiones Papeleras S.A. (Inpasa) es la empresa a quien se adjudicó este trabajo, sin pasar al menos un proceso público de licitación. Esto debido a que la Contraloría General de la República (CGR) autorizó la contratación directa.
La autorización de la CGR se da ante una solicitud del presidente del CSE, Roberto Rivas, quien el pasado 13 de enero envió una carta diciendo que ya no tenía tiempo para licitar.
Inpasa es vinculada, en versiones no oficiales, a Rafael Ortega, hijo del presidente Daniel Ortega Murillo y el representante del negocio familiar. Esto, sin embargo, fue desmentido ayer por el gerente, Carlos Rivera.
El representante de Inpasa negó que exista un arreglo comercial con Ortega Murillo, asegurando que no le ha vendido nada. Además, afirmó que las boletas les fueron adjudicadas mediante un proceso de licitación, en el que estuvo presente el gerente financiero de esa empresa, Mario Cáceres.
- El plazo que tiene Inpasa para entregar las boletas elaboradas es de diez días, para lo cual, trabajarán en turnos de doce horas cada uno, y siempre bajo la supervisión de los fiscales de los partidos políticos, que fueron inscritos hasta último momento.
Mario Cáceres, de Inpasa, señaló que la boleta electoral es impresa con todos los sellos de garantía, para evitar falsificaciones durante el proceso electoral, y que, incluso, la máquina con la que las elaboran tiene la capacidad para empacarlas de acuerdo al número de votantes que se encuentran registrados en la junta receptora de votos a la que se destinará.
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“Que alguien me enseñe, hermano, un documento, que la empresa fue vendida. Sigue siendo una sociedad anónima, en la que soy su representante legal, su representante generalísimo de esta sociedad. Sigue siendo la misma empresa que nació hace 22 años”, enfatizó Rivera.
Al insistirle con lo que se mencionaba sobre la transacción relacionada a Ortega Murillo, el empresario respondió: “Entonces vayan a preguntarle a él, hermano, en cuánto la compró. Hay como tres Inpasa, una con (las siglas) Inpha, una Impa, y esta con Inpa. A lo mejor es otra Inpasa, pero la de aquí, sigo siendo su representante legal”.
¿SOCIEDAD CON TRABAJADORES?
Rivera también desestimó las versiones de que la venta de Inpasa fuese producto de que la empresa atravesaba una situación económica muy mala, y por esa razón la familia Ortega ofreció apoyarlos para subsanar ese estado de casi bancarrota.
“Inpasa es nuestra. Te lo digo con seguridad. Te digo la verdad. Es una sociedad anónima. Decime cuáles son los socios de LA PRENSA, vos sos periodista. Toda sociedad anónima es anónima”, afirmó Rivera.
Agregó que si se quería obtener mayores datos, sobre la situación de la empresa, se investigase en el Registro Público Mercantil.
“Allí están todas las actividades, ahí está registrada desde hace muchos años. La sociedad sigue inalterable. ¿Me entiende? No conocemos, no te puedo inventar que la vendimos. No he tenido una conversa con nadie, ni con el señor Rafael Ortega, para venderla”, insistió el empresario.
Aunque Carlos Rivera habla de un proceso de licitación, Mario Cáceres insistió en que la adjudicación a Inpasa se efectúo mediante un proceso de cotización, del cual el Poder Electoral no brindó mayor información, ya que anteriormente acostumbraba, incluso, en los procesos de licitación, abrir los sobres de oferta con la presencia de los representantes de las empresas oferentes y medios de comunicación.
Asegura que fue testigo de que Xerox de Nicaragua incluso llamó a los funcionarios del Poder Electoral, a cargo de ese proceso, para que les brindaran un espacio de quince minutos más de lo previsto para presentar su propuesta, lo que Cáceres señala fue aprobado por ellos.
“Hubo una solicitud de cotización, hubo un pliego base que nosotros tenemos, te podría mostrar la oferta, no sé quiénes más participaron, eso se lo tendrías que preguntar a ellos”, precisó Cáceres.
“A LO MEJOR SOY SOCIO DE PELLAS”
Las suspicacias sobre la venta de Inpasa iniciaron cuando a pesar de los problemas económicos que enfrentaba la empresa, repentinamente, se empezó a observar mejoras, después de asumir la Administración Ortega. Lo que, para Rivera, es producto de su trabajo.
“Ideay, que no trabajo, pues. Tengo plata para invertir. Soy viejo de vivir en esto. ¿Porqué no cuestionas a (Hugo) Holmann? ¿Porqué no pueden ver a un nicaragüense prosperar? ¿No se les puede ocurrir que soy socio de Carlos Pellas? A lo mejor hemos hecho una sociedad con LA PRENSA”, concluyó Rivera.

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