Ganador de tres títulos de bateo, con la distinción de haber sido el primer artillero en alcanzar los 400 puntos con el bate de madera, en medio de ocho temporadas sobre los 300, no dejan duda que Jimmy González fue el bateador de la década que recién acaba de concluir.
Del 2000 al 2009, Jimmy tuvo un astronómico promedio de bateo de .364, con 635 hits en 465 juegos, al servicio de Rivas, Chinandega, Bóer y Granada en los campeonatos nacionales de beisbol superior.
El chontaleño lideró la última década en bateo, hits, dobles (109) y anotadas (326).
Fue campeón de bateo en el 2000, 2002 y 2003 con equipos diferentes. El último de ellos fue con Granada y registró promedio de .405 para ser un precursor en la nueva era del bate de madera.
El año pasado, Jimmy estuvo a punto de ganar su cuarta corona con .413, pero Juan Oviedo se la arrebató en la última semana al elevarse hasta .420. Perdió el título, pero fue el único con dos temporadas de .400 en la década.
Solamente una vez en nueve temporadas tuvo un promedio inferior a los 300. En el 2005 bateó para .277, viniendo de un año de suspensión por indisciplina.
Justo Rivas, Yáder Hodgson y Edgard López fueron de los más brillantes junto a Jimmy.
Justo ganó tres títulos de jonrones y dos de empujadas, y lideró la década en ambos rubros con 64 vuelacercas y 315 producidas.
López tuvo el segundo mejor promedio global con .336, bateando sobre 300 en ocho temporadas al hilo desde el 2002, y fue el número uno en triples (21), robos (96) y boletos (242).
En tanto, Hodgson fue junto a Rivas los únicos que figuraron en los cinco mejores de la década en bateo, jonrones y empujadas.

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