Por Lucía Navas y Ludwin Loásiga
Las nuevas imposiciones técnicas y de empaque de Venezuela frenaron parte de las exportaciones de carne bovina de Nicaragua hacia ese mercado. Es el caso del Matadero Novaterra, que se vio obligado a suspender el envío de su cuota de dos mil toneladas.
Onel Pérez, presidente del matadero, explicó a LA PRENSA que “se ha tenido que suspender la producción para Venezuela por espacio de dos semanas”. La razón es que están adaptando el sistema para fabricar las etiquetas con las exigencias que debe llevar el empaque.
Pérez, quien también es presidente de la Cámara Nicaragüense de Plantas Exportadoras de Carne Bovina (Canicarne), expresó igual inconformidad por los constantes “inconvenientes” que surgen con el mercado venezolano, los que inicialmente fueron de logística, transporte y puertos, y que, luego de superarse, “ahora son cambios en las condiciones técnicas y de empaque, diferentes a las negociadas y acordadas”.
Los mataderos que exportan a Venezuela son San Martín, de Nandaime; Nuevo Carnic, de Managua; Masesa, de Chontales y Novaterra, de San Benito, Tipitapa, los que, según el acuerdo, envían conforme sus niveles de producción. La empresa Alba Alimentos de Nicaragua (Albalinisa) —parte del Grupo Alba, encabezada por Albanisa— es la intermediaria en el esquema de exportación.
IMPOSICIONES VENEZOLANAS
Pero las imposiciones no paran en que se envíen los cortes selectos, con etiquetas identificando el tipo y peso de la pieza. Venezuela también pretende verificar en el proceso de exportación la edad, sexo y porcentaje de grasa de la carne.
Incluso, según el presidente de Canicarne, quieren realizar “exámenes microbiológicos y físicos extras”.
- Nicaragua y Venezuela forman parte de la Alianza Bolivariana para las Américas (Alba), que supuestamente promueve el “comercio justo” entre los países miembros, un concepto que está supuesto a ser lo contrario del comercio tradicional del mundo capitalista. Sin embargo, las exigencias de Venezuela van más allá de lo que exigen los capitalistas.
El único avance que hubo, el año pasado, fue que Venezuela eliminara por dos meses todas sus demandas, que ahora son retomadas.
LA PRENSA buscó en su oficina al gerente general de Albanisa, Rafael Paniagua, para conocer su respuesta sobre la problemática de los mataderos nacionales, pero su asistente informó que está en Venezuela.
Con el vicepresidente de Albanisa, Francisco López, se nos dijo que pasó ocupado todo el día, haciendo ejercicio y luego en una teleconferencia.
(COLABORACIÓN DE OCTAVIO ENRÍQUEZ)
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Éstas son operaciones que corresponden al Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), que de manera rutinaria las realiza junto al equipo de inspección veterinaria asignado en cada matadero, y que tienen que ver con la calidad e inocuidad de los alimentos que se exportan a nivel mundial.
Con Venezuela no se han dado problemas en este aspecto, pero aun así pretenden hacer otros exámenes de calidad de la carne de res, a pesar de que los mataderos cuentan con las certificaciones de cumplimiento sanitario, tanto del mercado venezolano como de otros países hacia donde se exporta, como El Salvador, Honduras y Estados Unidos.
El sector ganadero nicaragüense esperaba colocar este año el 25 por ciento de sus exportaciones de carne bovina en el mercado venezolano. Eso significan 16 mil toneladas, pero si las trabas creadas persisten, esto no se podrá lograr.
TÉCNICOS SON EL PROBLEMA
Mientras tanto, Bayardo Arce Castaño, asesor para asuntos económicos del presidente Daniel Ortega, en declaraciones brindadas al Canal 12 de televisión, expresó que a pesar de la voluntad política que ponen los gobiernos para abrir el mercado, los problemas se dan con los técnicos de Venezuela que aprueban la entrada de la carne nicaragüense.
“Te enfrentás a una serie de técnicos, algunos que se quieren poner más papistas que el Papa, y más sabios que la sabiduría. Por qué no decirlo, ahí hay hasta algunos que pasan en todas las instituciones y Estado, que ya tienen ellos sus vínculos que les benefician personalmente”, dijo Arce.
Agregó: “Hay que señalar eso con toda claridad, (Hugo) Chávez ha sido crítico incluso de actos de corruptela que ha ido descubriendo en el Gobierno. Entonces está el acuerdo, se han llenado todos los requisitos, pero viene por allá un ciudadano, que a lo mejor tiene otro suplidor de carne, que le da algún cariño, y entonces le comienza a poner ‘peros’ al nuevo mercado para que siga operando el otro”.
EXIGE CONDICIONES EXCLUSIVAS
Canicarne advierte que los repetidos cambios de reglas para permitir la importación de carne bovina de parte de Venezuela, si bien no frenarán el comercio del todo, imposibilitarán cumplir con la meta de enviar 16 mil toneladas este año, para sobrepasar las 6 mil exportadas el último año.
“Todas estas nuevas medidas lo que traen son duplicación de esfuerzos, más inversiones en equipos, mayores costos y atrasos en las líneas de producción y en los embarques, lo que a la postre afecta negativamente los volúmenes que podemos exportar a Venezuela”, sostuvo Pérez.
La misma advertencia que nuevamente hace el directivo de la UNAG y diputado sandinista Douglas Alemán, al admitir que Venezuela exige a Nicaragua condiciones exclusivas para la compra de carne, lo cual impedirá duplicar las exportaciones, como se proyectó.
Esto porque reconoce que los mataderos nacionales no tienen la capacidad de cumplir con las demandas de Venezuela, país que había desistido en un inicio de imponer demasiadas condiciones a los exportadores locales, pero que ahora retoma una serie de requerimientos que no aplica ningún otro mercado internacional.
“Venezuela está insistiendo en los requerimientos iniciales y los nicaragüense insistimos en que esos requerimientos no son del mercado internacional, sino que únicamente Venezuela los exige, implicarán mayor cantidad en el proceso, más costos y más pérdida de tiempo. Si preparar un contenedor de carne significa un día para un matadero nacional, con esos requerimientos se haría en dos días”, expresó Douglas Alemán.
El diputado señaló que los ganaderos y mataderos de Nicaragua han solicitado a Venezuela que desista indefinidamente de los “requerimientos exclusivos”, pero no han tenido éxito.
El único avance que hubo el año pasado fue que Venezuela eliminó por dos meses todas sus demandas, las cuales ahora son retomadas. Las exigencias de enviar los empaques con los cortes selectos con peso y tipo se comenzaron a aplicar a partir de enero de este año.
La Cámara Nicaragüense de Plantas Exportadoras de Carne Bovina considera que al causar todas estas trabas, se afectan los volúmenes de producción de carne a nivel nacional, de las exportaciones y en el crecimiento de la ganadería. La demanda se mantiene al Magfor y al Mific, para que actúen de manera rápida y que se eliminen las trabas.
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