El Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, pidió a la oposición analizar qué “beneficio va a tener el bien común” si se aprueba la amnistía que tramitan. Y abogó para que las autoridades del Consejo Supremo Electoral (CSE) permitan la observación electoral.
Brenes considera que se han aprobado muchas amnistías que no han beneficiado al bien común. “Hay que ver la importancia y ver si en este momento viene a favorecer para crear un buen ambiente”, dijo.
“Y sobre todo que no favorezca a equis o ye personas, sino que traiga todo un bien para el país”, recalcó Brenes.
Al referirse a las amenazas vertidas por sectores liberales de la Costa Caribe, de paralizar la zona si el CSE sigue cometiendo irregularidades, dijo desconocer a fondo la problemática, pero confía en que dicha institución haga su trabajo lo mejor que pueda para que hay tranquilidad en esa región.
“Sabemos toda la tensión que vivimos el año pasado; ojalá que ésta sea una prueba de fuego para que el CSE se reivindique y todas las cosas se hagan según la ley y traiga siempre beneficio a la población, de manera especial a la población de la Costa Atlántica”, pidió el arzobispo.
Brenes participó ayer en la inauguración del nuevo local del Hogar Sagrado Corazón de las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta y criticó la posición del CSE, que se resiste a permitir la observación electoral.
Expresó que “es bien triste que se mantenga esa postura porque siempre la observación tanto nacional como internacional es una garantía. Creo que cuatro ojos miran mejor que dos, verdad, y ocho mejor que cuatro. Entonces , yo creo que ojalá el CSE y también las mismas personas que van a participar en la observación se sometan a las leyes propias que tiene el país”, advirtió Brenes.
Agregó que “teniendo algunos organismos de observación (…) sería muy bonito que se les dé la oportunidad, para que seamos nosotros los nicaragüenses los que podamos aportar lo mejor para sacar adelante al país. Yo por lo menos siento que la observación es una cosa positiva y una garantía de lo bueno que se realizaron estas elecciones”, aseguró monseñor Brenes.
AMNISTÍA PARA DOS
El proyecto de amnistía que se dictaminó mayoritariamente días atrás podría discutirse en las sesiones ordinarias de la próxima semana, con una gran modificación: no beneficiaría a quienes ejercieron cargos públicos entre 1990 y 2007, sino únicamente al ex presidente Arnoldo Alemán y a Eduardo Montealegre.
Una comisión de juristas del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) resolvió ayer que la amnistía beneficie a Alemán y Montealegre, bajo el alegato de que ambos son perseguidos políticos del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que presiona por la elección de 25 altos funcionarios de Estado y por una reforma a la Constitución que habilite la reelección presidencial.
“Nos llamaron de parte de una comisión de abogados, tanto del PLC como de BDN, que estaban viendo el dictamen de mayoría que existe sobre la amnistía y nos manifestaron que habían acordado que una amnistía no puede ser amplia, sino que debe ser muy específica y eso es lo que habían acordado, y los dos (Montealegre y Alemán) dijimos que estábamos de acuerdo con esa propuesta”, admitió ayer Montealegre.
Además, el cambio era una exigencia de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN). El jefe de bancada de ALN, Ramiro Silva, dijo que se oponen a una amnistía general porque no están de acuerdo en beneficiar a personas que cometieron delitos comunes. Según Silva, ALN está a favor de una amnistía para Montealegre, Alemán, el hermano del diputado Enrique Quiñónez y cuatro personas más.
El primer secretario de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, espera que la próxima semana la amnistía pase a plenario.
CANCILLERÍA EXPLICA A EMBAJADORES A PUERTAS ABIERTAS
A diferencia de otras ocasiones, donde el canciller Samuel Santos se reúne a puertas cerradas con los miembros del Cuerpo Diplomático, ayer durante la reunión de urgencia que convocó el pasado sábado permitió la presencia de medios de comunicación. En el encuentro los diputados sandinistas Alba Palacios y José Figueroa, y el procurador Hernán Estrada, expusieran los alcances negativos que podría tener la aprobación de la amnistía.
Incluso Figueroa aseguró que el ex presidente Alemán tiene dos casos pendientes en el sistema judicial de Estados Unidos. Esto fue desestimado por el ex mandatario, quien dijo que no le extrañaría que le abran casos hasta en Japón.
El embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, dijo que el tema de la amnistía era un problema que los nicaragüenses debían resolver, pero que en un sistema transparente y democrático los acusados tienen derecho a defenderse, y no descartó que escuchen la postura de los señalados.
De la misma forma se pronunció el embajador de Noruega, Tom Tyrihjell, quien espera que los nicaragüenses tomen la mejor decisión para solventar la presente situación.
PARA SOLÍS, SÓLO “SUS” AMNISTÍAS VALEN
Por su parte, el magistrado sandinista Rafael Solís aseguró que de aprobarse la amnistía “sería un desastre”, aunque reconoció que en los años noventa él también firmó una amnistía, “pero fue una amnistía eminentemente política” y la de ahora está relacionada con delitos estrictamente comunes, como malversación de caudales públicos, fraude, peculado, cohecho, soborno, entre otros.
(Con la colaboración de Ludwin Loáisiga, María José Uriarte y Eduardo Cruz).
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,8 A