Con un sombrero de charro mexicano llegó anoche a Nicaragua Román “Chocolatito” González, el Campeón de las 105 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), quien el sábado defendió por tercera vez el título ante el mexicano Iván “Pollito” Meneses.
González salió del área VIP del Aeropuerto Internacional de Managua junto con su esposa, Raquel Doña, y su entrenador, Arnulfo Obando.
El rostro del campeón lucía bien, sin marcas considerables de golpes, un reflejo de la superioridad que mostró en el combate del sábado en Puebla.
- Entre las pocas personas que llegaron a recibir al Campeón de las 105 libras de la AMB, Román Chocolatito González, fue su apoderado Silvio Conrado Jr., quien dijo que no firmarían ningún combate por el momento.
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“En ningún momento me asusté, estaba muy tranquilo, sabía lo que tenía que hacer. Yo creo que la pelea más dura es en el gimnasio”, comentó González, quien no tuvo problemas para dar el peso y hasta se dio un par de días de descanso antes de la misma.
Al aeropuerto sólo se presentaron unos pocos seguidores de González, que viven el barrio San Judas donde se ubica el gimnasio Róger Deshón, el lugar donde se entrena.
Pese a la poca asistencia de aficionados, González expresó su gratitud con aquellos que lo apoyan.
“Gracias le doy a todo el pueblo de Nicaragua, me siento muy orgulloso de ser nicaragüense”, expresó.
A González se le preguntó sobre si debe corregir algunos aspectos en su boxeo, a lo que respondió que quizás su rapidez y astucia sobre el ring.
“Él (Meneses) era más alto que yo y me puse a fajarme y ése era mi trabajo”, agregó.
Éste fue el primer combate del campeón nicaragüense bajo la dirección de Arnulfo Obando, de quien dijo sentirse cómodo con su trabajo en la esquina y en los entrenamientos.
Por su parte, Obando dijo sentirse contento con el resultado y que pedirá el vídeo para estudiarlo y posteriormente corregir las fallas que pudiese tener el monarca de las 105 libras.
González relató que antes de subir al ring le habían dicho que faltaba un combate más, pero sin previo aviso lo sacaron a pelear, pero no tuvo problemas ya que estaba preparado.
“Una de las cosas que me gustó fue la preparación que tuve con él y sobre todo en la esquina que estuvo diciéndome las cosas tranquilamente”, añadió Obando.
“Vamos a sentarnos para ver cuáles fueron las fallas, porque sí recibió algunos golpes, pero fue por sus ansias de noquear a su rival”, reiteró.
“Siempre uno tiene que aprender más”, dijo por su parte González como muestra de su madurez y experiencia en uno de los deportes más exigentes: el boxeo.
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