AP/ AUSTRALIA
Serena Williams terminó ayer con las esperanzas de Justine Henin de ganar un título de Grand Slam en su regreso del retiro al vencerla 6-4, 3-6, 6-2 en la final del Abierto de Australia.
La estadounidense soportó un esfuerzo decidido de Henin y se aseguró su quinto título en Melbourne Park, segundo consecutivo, y su 12mo trofeo individual en torneos grandes.
Los cinco títulos de Williams en el Abierto de Australia son la mayor cantidad de una mujer en la era de los Abiertos.
Henin, apoyada por la mayoría del público del estadio Rod Laver Arena, no pudo igualar el logro de su compatriota belga Kim Clijsters, que ganó su primer Grand Slam tras volver del retiro. Clijsters ganó el Abierto de Estados Unidos el año pasado al volver de una ausencia de dos años tras casarse y tener una hija.
“Definitivamente fue un partido difícil, mental y físicamente”, dijo Williams. “Ambas queríamos demostrar algo y creo que al final ambas lo hicimos”.
Williams ganó los últimos cuatro games para asegurarse el campeonato en apenas más de dos horas y se derrumbó al suelo como festejo.
“Es bueno tenerla de vuelta, es emocionante”, comentó Williams sobre Henin. “Sin duda ella puede ser número uno, especialmente con nuestro sistema de ranking, si sigue jugando bien”.
Los 12 títulos de Williams la dejaron empatada con Billie Jean King, y a cuatro trofeos de Chris Evert y Martina Navratilova.
Los estadounidenses Bob y Mike Bryan ganaron el título de dobles masculinos al derrotar 6-3, 6-7 (5), 6-3 al canadiense Daniel Nestro y el serbio Nenad Zimonjic.
El suizo Roger Federer enfrentará hoy al británico Andy Murray en la final masculina.
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