WASHINGTON/AP
El Senado aprobó el jueves fortalecer las sanciones existentes contra Irán e imponer nuevas a los suministros de gasolina de ese país, como parte del esfuerzo estadounidense para que Teherán abandone su plan de desarrollar armas atómicas y deje de reprimir a los disidentes.
La medida extendería las sanciones a los oleoductos de petróleo y gas, así como a los buques tanque, e impondría otras a las importaciones a Irán de ciertos productos refinados a partir del crudo.
Además ampliaría las sanciones para que incluyan a diversas instituciones financieras y empresas; impondría una amplia prohibición a las importaciones directas de Irán hacia EE.UU. y a las exportaciones estadounidenses al país asiático, a excepción de los alimentos y medicinas, y requeriría que el gobierno del presidente Barack Obama congele los activos de iraníes, incluyendo los de la Guardia Revolucionaria de ese país.
“El régimen iraní se ha enfrascado en graves violaciones a los derechos humanos de sus propios ciudadanos, ha financiado actividad terrorista a través del Medio Oriente y ha buscado desarrollar actividades nucleares ilícitas que representan una amenaza grave a la seguridad de Estados Unidos y nuestros aliados”, dijo en un comunicado el senador demócrata Chris Dodd, uno de los promotores del proyecto.
“Con la aprobación de esta medida, dejamos claro que habrá consecuencias apropiadas si continúan estas acciones”, afirmó.
Irán ha dicho que su programa nuclear sólo tiene fines pacíficos.
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