De forma sorpresiva pueden aparecer sujetos armados de pistola a bordo de una moto. Su objetivo: robar cualquier cosa de valor a sus víctimas. No importa si usted viaja en carro, motocicleta, cruza la calle, camina o simplemente se sienta a respirar el aire fresco frente a su casa.
Al comentar este tipo de delitos, autoridades del Distrito Seis de Policía sostienen que los asaltantes que viajan en moto tienen tres formas de operar.
La primera es hacer “tranques” a los vehículos mientras éstos esperan que los semáforos estén en luz verde.
Una segunda estrategia es cuando dos grupos de motorizados interceptan a su víctima, quien también viaja en moto, colocándose uno adelante y otro atrás para no dejarle escapatoria.
Una tercera y última maniobra es seguir a los peatones hasta un punto determinado donde el sujeto que viaja como pasajero saca la pistola para intimidar, mientras el otro lo espera en la motocicleta. De la misma manera lo hacen cuando alguien se encuentra en las afueras de su casa para arrebatarle sus pertenencias.
Según la Policía de esa delegación, la mayoría de los que asaltan en moto operan en grupos organizados que muchas veces se dirigen a ejecutar sus asaltos en los departamentos cercanos a la capital, cuando las cosas resultan peligrosas para ellos en Managua.
Auxilio Judicial del Distrito Seis registra que al menos en una semana se dan alrededor de tres asaltos dirigidos por delincuentes que viajan en moto.
CELULARES APETECIDOS
En la Policía de Tipitapa, el 2009 cerró con 400 robos con intimidación donde no se utilizan vehículos para cometer fechorías, pero los ladrones roban con cuchillos para llevarse en ese sector las bicicletas y los celulares de las personas que serán las próximas afectadas.
El comisionado William Dávila dio a conocer que los robos más frecuentes en ese distrito son los asaltos a mano armada contra los conductores de taxi o vehículos particulares a quienes les arrebatan sus automóviles para luego desmantelarlos y vender las piezas en el mercado negro.
El jefe de esa estación policial pidió a las autoridades judiciales que no sigan otorgando medidas cautelares contra las personas que se dedican a ese tipo de delitos, porque son reincidentes.
“Las personas por temor a la libertad que le pueden conceder a los delincuentes no participan como testigos por miedo a sufrir represalias”, concluyó Dávila.
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