Arturo Cruz Porras está siendo querellado por el delito de injurias y calumnias por Fernando Sequeira Ximénez, quien se queja de que el conocido ex político de 86 años lo ha llamado “estafador” públicamente.
Pero su abogado Boanerges Ojeda brindó información sobre el caso, alegando que su clienta Consuelo de Cruz fue engañada por su hermano Fernando en la venta de la Agropecuaria Sequeira Ximénez S.A.
Ojeda indicó que cuando Consuelo de Cruz le vendió sus acciones de la sociedad anónima a Fernando Sequeira, ella se encontraba en Estados Unidos y desde aproximadamente el año 1969 le había dado a su hermano un poder generalísimo sobre sus bienes, porque tenía ciega confianza en él.
Según Ojeda, para el año 2003 parte de la finca El Capulín que Sequeira de Cruz le vendió a su hermano estaba valorada en unos ocho millones de córdobas de acuerdo con el valor catastral, que está muy por debajo del valor comercial.
Pero según Ojeda, Fernando Sequeira, a sabiendas que la propiedad valía más, le ofreció comprar en un valor todavía menor de lo que indicaba el catastro.
En otras palabras, le dio vuelta a su hermana (Consuelo), expresó Ojeda, porque, según el abogado, Sequeira, quien también compró acciones a otros hermanos, vendió la sociedad, dueña de El Capulín, en una cifra mucho mayor y le canceló por la misma cantidad de acciones que le vendió Consuelo de Cruz, 280 mil dólares a su hermana Nidia Sequeira Ximénez.
Ojeda también manifestó que cuando su cliente Sequeira de Cruz denunció en la Fiscalía, Fernando Sequeira logró que esta institución desestimara la denuncia porque en ese entonces él también era abogado de Carlos Fernando Chamorro.
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De acuerdo con Sequeira Ximénez, en el año 2003 él le compró a su hermana Consuelo Sequeira, esposa de Cruz Porras, la sexta parte de una sociedad anónima en 43 mil dólares.
Tres años y medio después la sociedad fue vendida “con buenas utilidades” y su hermana Consuelo ahora le reclama “su parte” de esa venta. Sequeira Ximénez se niega a darle más dinero, por lo que ahora su cuñado le llama “estafador”.
La sociedad anónima, Agropecuaria Sequeira Ximénez S.A., pertenecía a los seis hermanos Sequeira Ximénez y era dueña de una propiedad en Granada conocida como “El Capulín”.
Fernando Sequeira asegura que en el 2003 su hermana Consuelo le pidió que le comprara su sexta parte de la sociedad anónima, a lo cual él se negaba. Pero luego accedió a comprar las acciones debido a la insistencia de su familiar.
Unos tres años y medio después, refiere Fernando Sequeira, es que se vende la sociedad anónima “con buenas utilidades”.
Después de la venta, el denunciante explica que su hermana Consuelo de Cruz llegó a la oficina de él, sin previo aviso, y sin saludar le dijo: “Aquí vengo por mi parte”.
Sequeira relató que no entendía la solicitud de su hermana y cuando ésta le aclaró que era el dinero de la venta de “El Capulín”, él le recordó que ya ella le había vendido sus acciones de la sociedad anónima y por lo tanto él no tenía porqué entregarle más dinero.
DICE QUE SU HERMANA LO AMENAZÓ CON “PAYITO”
“Acordate que yo soy amiga de Payito” (supuestamente Rafael Solís), le habría dicho su hermana según afirma Fernando Sequeira, y luego le indicó que la madre de “Payito” le debía un favor, porque llegó a Washington y Consuelo de Cruz le habría brindado ayuda.
Sequeira también mencionó que su hermana le entregó una tarjeta de presentación del abogado Boanerges Ojeda, diciéndole que ahora se iba a entender con el abogado de ella.
Sequeira Ximénez mostró un correo electrónico que le envió su hermana Consuelo de Cruz, en el que ella acepta la compra venta de las acciones de la sociedad anónima por 43 mil dólares y el cheque con el que él le pagó el dinero.
Consuelo de Cruz habría presentado una denuncia contra su hermano en la Fiscalía, pero esta institución resolvió desestimar la denuncia, alegando que los hechos denunciados “no son constitutivos de los delitos de estafa, defraudación y defraudación fiscal”. La Fiscalía también hizo saber a la denunciante que de manera particular ella tenía derecho a acusar directamente en los Juzgados de Managua.
Consuelo de Cruz acusa a su hermano Fernando por defraudación ante la juez Segundo Distrito de lo Penal de Audiencia de Managua, María Concepción Ugarte.
SE QUEJA DE ANOMALÍAS JUDICIALES
Fernando Sequeira detalla que el abogado Boanerges Ojeda acusa mal porque presenta una querella, que es para delitos de injurias y calumnias, por lo que la juez Ugarte lo instruye cómo es que debe presentar la acusación correctamente.
Desde ahí Fernando Sequeira comienza a ver mal las cosas en los Juzgados, porque es enviado a juicio ante el juez Noveno Distrito de lo Penal de Juicio de Managua, Edgard Altamirano, quien cierra la causa porque el acusador no llegó al inicio del juicio, el día 30 de julio del 2009.
Sequeira indicó que el juez Altamirano, tras cerrar la causa se retiró del recinto judicial y después vio a la juez Ugarte que llegó a buscar al juez Altamirano, pero no lo encontró.
El juez Altamirano, luego que había ordenado cerrar la causa, ese mismo día 30 de julio dictó un nuevo auto en el que justifica la ausencia del abogado Boanerges Ojeda y vuelve a programar audiencia de juicio, reabriendo la causa después que había ordenado la extinción de la acción penal.
Ojeda había presentado un escrito urgente alegando que no había sido notificado porque se encontraba fuera de Managua, pero un día antes, el 29 de julio del 2009, el mismo Ojeda había presentado un escrito en los Juzgados de Managua, en otro juicio en el que actúa como representante legal de una empresa, explicó Sequeira.
Todas esas circunstancias indican a Sequeira que está siendo víctima de mala administración de justicia, denunció.
Según Sequeira Ximénez, existe algún personaje influyente en el Poder Judicial que estaría detrás de las maniobras.
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