En la finca de don Vicente Betancourt que se ubica a unos 25 kilómetros al norte de Nueva Guinea, en colonia Jacinto Baca, nació este ternero con dos cabezas. El productor salió de su casa en busca de la madre del ternero y se encontró con la sorpresa del animal recién nacido. El zootecnista José María Peralta dijo que no había por qué sorprenderse, porque este tipo de casos son fenómenos producto de alteraciones o cambios en la información genética de un ser vivo, lo cual se da por diversas razones.
LA PRENSA/J. DUARTE
Dos cabezas
En la finca de don Vicente Betancourt que se ubica a unos 25 kilómetros al norte de Nueva Guinea, en colonia Jacinto Baca, nació este ternero con dos cabezas. El productor salió de su casa en busca de la madre del ternero y se encontró con la sorpresa del animal recién nacido.