CORRESPONSAL/MADRIZ
María Elsa Díaz Baca jamás imaginó que una canasta de artesanía que elaboró de la fibra de la hoja de pino y que envió de muestra a una empresa comercializadora internacional japonesa conocida como JETRO (Japan External Trade Organización), daría paso a la firma de un contrato para el pedido (inicialmente) de 200 más de ese artículo, que se estarán comercializando en la tienda African Forest, en Kyoto, Japón.
La canasta de pino es parte del producto que elabora cada semana una cooperativa de 50 mujeres de los pueblos indígenas del municipio de San José de Cusmapa, zona distante a unos 33.5 kilómetros al suroeste de la ciudad de Somoto, en Madriz, y que el pasado miércoles recibieron la visita del embajador del Japón, en Nicaragua, el señor Sinichi Saito.
La canasta que elaboró Díaz Baca y que ganó el primer lugar en una exposición de productos de una feria internacional promovida por JETRO, fue parte de la artesanía enviada por las mujeres de Cusmapa a ese evento, quienes ahora tendrán que elaborar el pedido solicitado por la tienda African Forest.
Saito, quien estuvo acompañado de representantes de JETRO, sostuvo un almuerzo-trabajo con el grupo de mujeres artesanas de San José de Cusmapa, para conocer la forma en que se elabora la artesanía de pino y las principales dificultades y necesidades que ellas tienen. Posteriormente visitó la casa de una de las mujeres artesanas, quien le mostró la elaboración de una de las canastas tejida a mano, la cual se hace en un período de 8 a 12 horas.
Durante la visita del diplomático japonés en Nicaragua, las 50 mujeres artesanas que reciben el apoyo de la Fundación Familia Fabretto, expusieron al señor Saito la necesidad de construir un edificio que sirva de taller para la elaboración de su artesanía, ya que cada quien trabaja el producto en sus casas.
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