Roberto Morales A.
La Dirección de Normas de la Construcción del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) establece que por cada bolsa de cemento, las empresas bloqueras deben fabricar como promedio 30 bloques. De tal manera que éstos tengan la suficiente resistencia para soportar eventos sísmicos por encima de los cinco grados en la escala Richter.
La norma está dirigida a las empresas que producen bloques de forma semiindustrial y artesanal, las cuales están todavía por debajo de la norma establecida en el Código de la Construcción, que establece que el bloque debe tener 55 kilogramos por centímetro cuadrado de resistencia.
Óscar Escobar, director de Normas de Construcción en el MTI, explicó que el proceso correcto para fabricar un bloque de mucha resistencia empieza por escoger los materiales debidamente.
SIN NINGUNA IMPUREZA
“En primer lugar se debe escoger arena con la debida calidad; que esté limpia, sin ningún tipo de suciedad (sin tierra, hojas de árboles, ramas pequeñas) que vayan a restar resistencia al bloque. El cemento no debe ser muy viejo, para que no le reste capacidad al momento de endurecer”, mencionó
“Hay fábricas artesanales y semiindustriales donde se fabrican buenos bloques. Pero eso es producto del trabajo que se viene haciendo con ellas. Se les capacita frecuentemente para mejorar la calidad de su producto. Por ejemplo el número de bloques producidos por bolsa de cemento debe ser de 30 como máximo, para que tenga buena capacidad y resistencia”, indicó.
ROMPEN REGLAS
Escobar reconoció que las empresas rompen esta regla y que producen hasta 45 bloques por bolsa de cemento, lo que los debilita mucho.
LA PRENSA realizó ayer un recorrido por varias empresas que se dedican a la fabricación de bloques de forma artesanal y semiindustrial, donde comprobó que algunas producen hasta 75 bloques por cada dos bolsas de cemento, dejando una proporción de 37.5 bloques por cada bolsa de cemento utilizada.
Por lo general el tipo de bloque producido es de cuatro y seis pulgadas de ancho. El primero se utiliza para construir paredes internas y el segundo para edificar paredes exteriores.
Reynaldo Espinoza, trabajador de la empresa de materiales de construcción Julia, explicó que el proceso de curación del bloque que ellos ponen en práctica dura 28 días.
“Una vez que los bloques salen de la máquina, se ponen a secar. En este proceso hay que estar regando o mojando los bloques, de modo que el secado del cemento que se usó en su fabricación sea lento. De lo contrario éste se parte por las altas temperaturas en las que incurre el cemento”, indicó.
RECOMENDACIONES
El MTI recomienda a los fabricantes de bloques utilizar mecanismos que son artesanales pero muy efectivos, para lograr un buen control en el proceso de secado de los bloques.
Escobar señaló que una de las recomendaciones básicas que se les hace a este tipo de empresas es que envuelvan con un plástico negro una cantidad determinada de bloques que están expuestos al sol para que se dé un proceso denominado curado a vapor.
“El plástico evita la evaporación del agua con que se riega el bloque y mantiene temperaturas y condiciones que ayudan a un secado efectivo. Se recomienda almacenar el cemento en lugares secos para evitar que se endurezca y pierda calidad y finalmente limpiar bien la arena”, destacó.
Añadió: “En una calificación sencilla, en una escala del uno al diez, las fábricas de bloques semiindustriales y artesanales quedan en ocho. Una calificación alta, sobre todo porque en los últimos años han venido mejorando sus procesos de fabricación de bloques”, insistió.
CAPACITACIONES SON EFECTIVAS
Julia Rodríguez, dueña de la fábrica de bloques semiindustrial “Julia”, reconoció que las recomendaciones que han venido recibiendo de parte de los técnicos del MTI les ha servido para mejorar la calidad de sus materiales. Dijo que las visitas que reciben se dan ahora de forma más periódica.
“Por lo menos tres veces por mes vienen los técnicos a verificar la cantidad de bloques que producimos. Estamos hablando de una producción de 500 bloques más o menos”, afirmó.
Reynaldo Espinosa, fabricante de bloques, dijo que al menos ha asistido a tres seminarios de capacitación impartido por técnicos del MTI.
“Cada vez que vienen los técnicos del MTI, por lo menos se llevan 4 bloques de los que fabricamos. A éstos les hacen las pruebas de resistencia. Si hay problemas y no cumplimos con los parámetros, nos recomiendan realizar una mejor mezcla de materiales para lograr una mejor resistencia del bloque”, indicó.
En la ultima inspección que realizó el MTI en diciembre pasado, en más de 50 fábricas de bloques semiindustriales y artesanales ubicadas en Managua, solamente siete de ellas no cumplieron los parámetros de calidad.
“Éstas obligatoriamente pasaron por un proceso de recalificación y capacitación de sus empleados para aplicar los parámetros técnicos correctos en la fabricación de los tipos de bloques”, dijo Óscar Escobar, director de Normas de Construcción en el MTI.