El Oriental de Granada evitó la pena de perder por barrida la Serie Final de beisbol de la Liga Profesional y de forma contundente dieron una señal de vida, al vencer ayer 9-2 a los Leones de León, cuyos fanáticos colmaron el estadio felino ante la posibilidad de presenciar la coronación de su equipo.
En León no hubo celebración, sino lamentos ante la impotencia de los bateadores melenudos por descifrar los envíos de poder del espigado tirador dominicano Melvin Cuevas, mientras el veterano artillero Norman Cardoze agregaba otro batazo de alto calibre a su larga lista, con un jonrón de tres carreras que abrió el marcador en la segunda entrada.
- Norman Cardoze dio el batazo del juego, pero fue Justo Rivas el cañonero más constante del encuentro, involucrado en los tres operativos del Oriental.
El quinto encuentro de la Serie Final será mañana (6:00 p.m.) en Granada.
Diego Sandino abrirá por el Oriental frente al leonés Romualdo Caballero.
GRANADA
LEÓN
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Los Leones esperaban liquidar de una vez por todas al Oriental, pero el talentoso lanzador Gonzalo López no pudo repetir su gran jornada del primer juego, a pesar de una falsa señal en el primer episodio, al abanicar a dos de tres bateadores.
Justo Rivas inició la emboscada contra Gonzalo abriendo el segundo episodio con un largo doblete. Después que Abea abanicó la brisa, Danilo Sotelo negoció boleto y Cardoze agarró un envío alto y lo mandó encima de la cerca del jardín izquierdo, para estremecer el parque leonés.

El ataque siguió en el tercer inning. Con dos outs y uno a bordo, Justo conectó doble que empujó a Emilio Villegas. Abea dio sencillo empujador de una y Sotelo produjo otra con doblete y anotó más tarde con un lanzamiento descontrolado de Gonzalo, quien se quedó alto en la zona y lo pagó recibiendo seis cañonazos, entre ellos cuatro extrabases para permitir siete carreras.
El relevista Manuel Pineda pudo controlar a los granadinos, retirando a 11 de 12 bateadores entre la cuarta y la séptima entradas, pero en el octavo fue sacudido por doble de Jimmy González y sencillo de Justo, más doblete limpia bases de Abea, que puso la pizarra 9-0.
A seis outs del final y una amplia ventaja, el dominicano Willy Lebrón relevó a Cuevas en el octavo y admitió las dos carreras del León. Lebrón se recuperó a tiempo y selló la primera victoria del Granada en la serie.
Solamente dos equipos en la historia de nuestro beisbol han podido levantarse de 0-3 para ganar los cuatro siguientes partidos y arrebatar la corona. Primero lo hizo León en 1990 y luego los Tiburones en el 2007.
Los Leones perdieron la oportunidad de igualar al Bóer, como los únicos equipos que han barrido en una Serie Final de la Liga Profesional.
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