Nadie anda en busca del sufrimiento y cuando nos llega, ni siquiera nos da chance de huir. Así que lo único que podemos decidir, es la actitud con que vamos a enfrentarlo.
Situado con la soga al cuello frente a unos Leones que han mostrado un hambre insaciable, ¿qué podremos ver hoy del Oriental en el cuarto juego de la Serie Final? Tenemos que esperar hasta esta tarde (1:00) para averiguarlo.
León ya sabemos cómo viene: con la esperanza de dar su último zarpazo y confirmar su retorno a la cima del beisbol profesional, de donde fue desterrado en el 2006, tras adjudicarse la primera edición de estos torneos.
Por razones históricas, por crecimiento actual, por jugar ante su público y por disponer de una ventaja casi imposible de ser revertida (3-0), se espera que León triunfe esta tarde y se corone campeón, para dar por concluido un gran desempeño en el torneo.
El Oriental ha sido un fiasco después de tres partidos. Su artillería, que fue la más explosiva de la liga, de pronto perdió la habilidad para hacer contacto con la bola, y peor aún, para hacerla viajar sobre la cerca.
El staff de pitcheo, que al menos a mí, me pareció más sólido que el que llevó la Selección a Holanda, ha mantenido al equipo peleando en dos partidos, pero se derritió en el tercero y ahora la desconfianza es el factor dominante.
Y para remate, Omar Cisneros, desesperado por la improductividad de su equipo, ha hecho variantes que no sólo no le han ayudado al ataque, sino que han abierto huecos en la defensa y eso ha empeorado las cosas.
Los melenudos en cambio, han contado con un pitcheo que ha crecido en medio de los momentos apremiantes, su defensa ha atrapado lo que se mueve y el bateo ha rugido cuando importa, aunque no lo haga de manera continua. Ésa ha sido la clave del conjunto felino.
Gran parte del mérito lo tiene el manager Róger Guillén, quien se ha arriesgado al extremo, pero los resultados le han dado la razón. Eso demuestra que conoce el talento y carácter de los suyos, además los ha mantenido unidos y halando hacia el mismo lado.
Hoy cuando se cante play ball para el cuarto juego, vamos a ver de qué material está hecho el Oriental. A León ya lo conocemos, y por cierto, está hambriento de gloria.
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