Por Fabián Medina.- El diputado Agustín Jarquín dice estar en el “camino a la separación definitiva” con su aliado el Frente Sandinista. De llegar al divorcio, éste sería el primer diputado que pierde el partido el Frente Sandinista desde que en las elecciones del 2006 consiguió 38 curules en el parlamento, cuatro de ellos de aliados.
El fraude, la represión, la ilegal sentencia reeleccionista y el decretazo son algunos de los hechos que están separando a Agustín Jarquín del alero sandinista. “La recurrencia de esto, el camino que lleva es hacia una separación definitiva”, dice el diputado socialcristiano en la entrevista que trae en esta edición la revista Domingo, aunque aclara: “No estamos en una posición de pleito”.
Jarquín es un antiguo opositor al Frente Sandinista en los años ochenta. Estuvo seis veces preso durante esa época. Pero desde el año 2000 suscribió una alianza con sus antiguos adversarios que lo llevó a una curul de la Asamblea Nacional, donde ha votado disciplinadamente en el mismo sentido de la bancada a la que pertenece. Eso podría cambiar en los próximos días, dice.
“Si esta alianza parlamentaria fenece, lo que son los acuerdos de la política también ahí concluyen, pues, y estaríamos coincidiendo posiblemente en menos temas de los que coincidimos ahorita”.
Este divorcio podría llegar en un momento en que el Frente Sandinista necesita mantener agrupados sus 38 votos para no perder su capacidad de negociar ahora que se avecina la elección de una treintena de altos funcionarios que precisan mayoría parlamentaria calificada (56 votos).
Jarquín reconoce en esta entrevista que en más de alguna ocasión ha votado contra sus convicciones. Y se arrepiente de ello. Creo que debí haber votado diferente.