CORRESPONSAL/ CARAZO
Un grupo de 50 personas trabajadores de las alcaldías municipales de San Rafael Cedro y San Pedro de Perulapan, de El Salvador, visitó en días recientes la Planta de Desechos Sólidos y Vivero, del municipio de El Rosario, para conocer el funcionamiento de ésta e implementar una similar en su territorio.
Como parte de esa visita, los ciudadanos salvadoreños le solicitaron a Evert López, quien es el alcalde de El Rosario, el envío de tres trabajadores de la municipalidad para que estén por un período de seis meses en el país vecino, explicando y detallando todo el proceso que encierra el tratamiento de la basura que se da El Rosario.
Asimismo, López dijo que a partir de marzo próximo se irá la pequeña delegación municipal, que estará allá con todos los gastos pagados de las alcaldías San Rafael Cedro y San Pedro de Perulapan.
- Ljascsa
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EL TRATAMIENTO DE LA BASURA
La idea de tener una planta de desechos sólidos y a la vez un vivero municipal en El Rosario nació en 1998 cuando un grupo de habitantes del lugar inició a plantearse la necesidad de contar con un basurero municipal, pero a la vez que ayudara a preservar el medio ambiente, señaló Mauricio Gutiérrez, responsable del área de servicios municipales.
Una vez teniendo clara la idea, fue que la población inició operaciones y decidió acarrear la basura por medio de carretones halados por caballos a una quebrada en las afueras del municipio, pero en épocas de invierno las corrientes arrastraban los desechos a los ríos y más bien contaminaban el recurso.
Gutiérrez afirma que para el 2003, por gestiones del Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena) y el Fondo de Pequeños Proyectos (FPP) obtuvieron tres manzanas de tierra para que ya se tuviera el espacio para el proyecto, y se ubicara a un kilómetro y medio del centro del municipio. Además dieron el desembolso de dinero para la construcción de dos galeras y una bodega.
En la actualidad, el personal que labora en el lugar se encarga de clasificar los desechos orgánicos e inorgánicos que llegan de los sectores establecidos dentro del municipio de El Rosario, para obtener, pasados los tres meses, abono orgánico que venden a cualquier comprador.
INVIERTEN 400 MIL CÓRDOBAS AL AÑO
Al año se invierten 400 mil córdobas, incluyendo salarios y prestaciones de todas las personas que laboran en la planta de tratamiento.
Hay clasificación de cada desecho: las botellas de vidrio, el plástico, las bolsas de gabachas, el aluminio. Una vez que se venden y se obtienen las ganancias, se destinan para obras de la municipalidad, afirmó el alcalde.
El alcalde Evert López afirma que El Rosario, por contar con esta planta de tratamiento de los desechos sólidos, es un municipio modelo ante los demás del departamento, por lo que a menudo el sitio es visitado por estudiantes, lo que enorgullece a la población del lugar.
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