Mientras la Policía de la Estación Dos podría esclarecer en las próximas horas el homicidio de un vigilante en el casino Scorpion ocurrido hace tres días, otra tragedia se produjo al occidente de Managua, donde pereció otro guarda.
En este caso se trata de un vigilante del plantel Shell Armol, en el kilómetro 11 de la carretera a Ciudad Sandino.
La víctima murió la noche del martes en el Hospital Lenín Fonseca debido a la golpiza que le propinaron los desconocidos que en horas de la madrugada se metieron a robar a la empresa mencionada.
La denuncia fue hecha en la policía local por Juan Alberto Orozco, de 42 años, quien llegó a relevar el turno y al no ver al vigilante David Manuel Bustamante, de 55 años, comenzó a sonar el candado del portón principal.
Minutos después, al ver que no aparecía su compañero, Orozco decidió saltar el portón para buscarlo.
Fue al lado sur del plantel que localizó a su compañero de trabajo, debajo de una pipa, amarrado de pies y manos y seminconsciente.
Orozco, asustado, le habló a la víctima, quien con dificultad logró expresarle que lo habían “jodido” unos sujetos a las tres de la mañana.
La Policía coordinó una ambulancia y el lesionado fue llevado grave al Hospital Lenín Fonseca, donde falleció.
Los delincuentes se llevaron la escopeta calibre 12, cinco cartuchos y una lámpara de mano.
El perjudicado habitaba en la Zona Once de Ciudad Sandino y deja cuatro hijos en la orfandad, la menor de 12 años.
Ayer a las once de la mañana los vecinos del vigilante se encontraban indignados por el trágico hecho.
En la casa donde vivía estaba listo el altar fúnebre, en espera de la caja mortuoria con el cadáver que la esposa con otros parientes retiraron en la morgue del Instituto de Medicina Legal.
La familia de Bustamante dijo que éste tenía siete meses de laborar en dicho lugar y que la empresa había ayudado para adquirir el ataúd. Consideran que los autores son los mismos del casino.
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