Las olas de frío sentidas en el norte del continente no están llegando con el mismo efecto hasta el país, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Aunque es de esperarse que las temperaturas no estén bajo cero en Nicaragua, la situación en los países del norte podría hacer creer que en cualquier momento los termómetros bajen a marcas históricas en el país, pero la situación no se ha presentado.
Esto lo confirmó la meteoróloga del Ineter Rafaela Ñurinda, quien explicó que las olas de frío pierden intensidad a medida que se desplazan desde el norte hacia el sur del continente, por lo que Nicaragua todavía no percibe el impacto de esas heladas.
Ñurinda informó que las temperaturas más bajas se registraron ayer en Jinotega y Ocotal. En la primera hubo 15.5 grados centígrados y en la segunda 16.2 grados centígrados.
Las velocidades de los vientos que se esperan para este viernes son similares a las que han estado predominando esta semana: entre diez y 15 kilómetros por hora, con rachas de 25 a 35 kilómetros por hora.
Estos vientos son normales en enero, pero el Ineter decidió recomendar a las embarcaciones pequeñas que naveguen con cuidado porque se esperan olas de hasta 2.5 metros en el Pacífico y 2.0 metros en el Atlántico.
FALSA ALARMA
El Ineter desmintió ayer la información de que el país se encuentra en estado de alerta por una gigantesca nube de arena procedente del desierto del Sahara, en el continente de África.
El Ineter confirmó que una nube de polvo atravesó el océano Atlántico desde África, pero cuando se emitió la información apenas estaba alcanzando el arco de las Antillas, al este del Mar Caribe, y no traía masa suficiente para alcanzar Centroamérica.
Nicaragua no emitió ninguna alerta.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A